UNACH BERRIOZÁBAL: OSWALDO CHACÓN PELEÓ POR QUEDARSE; AHORA QUE EXPLIQUE ESTA EXPANSIÓN IMPROVISADA
UNACH BERRIOZÁBAL: OSWALDO CHACÓN PELEÓ POR QUEDARSE; AHORA QUE EXPLIQUE ESTA EXPANSIÓN IMPROVISADA
Berriozábal, Chiapas | 13 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira
Oswaldo Chacón Rojas peleó con todo por permanecer al frente de la Universidad Autónoma de Chiapas. Su continuidad estuvo acompañada de una disputa intensa y de cuestionamientos sobre el proceso que finalmente le permitió seguir en la Rectoría.
Quiso continuar.
Lo consiguió.
Ahora toca revisar qué está haciendo con esa continuidad.
En Berriozábal, la expansión territorial que presume la UNACH tiene una cara bastante menos lucidora.
Primero, la sede funcionó en una residencia adaptada de tres niveles, con aulas pequeñas, mucho calor, incomodidad y condiciones poco adecuadas para una comunidad universitaria.
Después, a pocos días de iniciar el nuevo ciclo escolar y ya con inscripciones recibidas, ese inmueble fue pintado de blanco y desapareció la imagen institucional de la UNACH.
Hasta ahora no hay una explicación pública clara sobre qué ocurrió con esa primera sede.
¿Por qué dejó de utilizarse?
¿Era rentada, prestada, dada en comodato o existía algún otro acuerdo?
¿Quién pagaba por el inmueble?
¿Cuánto se invirtió en adecuaciones, mantenimiento o renta?
¿Por qué salió la Universidad de ahí justo antes de comenzar el ciclo?
Mientras esas preguntas siguen abiertas, el alumnado fue trasladado a la Escuela Primaria Joaquín Miguel Gutiérrez.
Una primaria terminó funcionando como espacio provisional para estudiantes universitarios.
No por una emergencia.
No por un desastre.
Por falta de una sede lista.
Y entonces ocurrió una de esas escenas que resumen por sí solas el problema.
El rector Oswaldo Chacón y el presidente municipal Jorge Arturo Acero Gómez llegaron a visitar la primaria. Hubo que abrirles paso, mover vehículos y organizar la llegada de las autoridades.
¿Para presumir qué exactamente?
No estaban recorriendo una sede nueva.
No estaban inaugurando instalaciones.
Estaban visitando a su propio alumnado universitario, metido provisionalmente en una primaria porque la UNACH abrió inscripciones sin tener lista una sede digna para recibirlo.
Eso no es expansión.
Es desorden institucional, improvisación y una falla de planeación tan evidente que resulta burdo, bizarro y hasta cínico intentar convertirla en fotografía de logro.
El ciclo ya comenzó y hay estudiantes que acumulan casi dos semanas sin normalidad académica.
Incluso alumnado de tercer semestre podría terminar tomando clases en línea.
Hay docentes que no han llegado, coordinaciones que apenas se integran y decisiones que siguen resolviéndose sobre la marcha.
La UNACH recibió inscripciones y arrancó el ciclo sin tener resuelta su operación básica en Berriozábal.
Fredy Vázquez Pérez apenas fue nombrado responsable de la Facultad de Estudios Multidisciplinarios, Campus Berriozábal.
Su reciente llegada explica parte del momento administrativo, pero no lo exime de asumir lo que ya tiene enfrente.
Dirigir no es aparecer cuando llega el rector o cuando hay recorrido con el presidente municipal.
Dirigir es estar cuando faltan docentes, cuando las coordinaciones apenas se organizan y cuando el alumnado necesita saber cómo, dónde y con quién va a recibir clases.
Vázquez tiene una oportunidad inmediata para marcar diferencia: ordenar una sede que comenzó el ciclo con demasiadas cosas pendientes.
Pero la responsabilidad mayor está en Rectoría.
Oswaldo Chacón no puede hablar de expansión como si abrir matrícula fuera suficiente.
Expandir una universidad implica tener resueltos infraestructura, docentes, estructura académica, coordinación y condiciones mínimas antes de recibir estudiantes.
En Berriozábal ocurrió al revés.
Primero se abrió la oferta.
Después llegaron las inscripciones.
Luego desapareció la primera sede.
El alumnado terminó en una primaria.
Y mientras tanto todavía se estaban nombrando responsables y buscando cómo completar la operación académica.
Eso tiene poco de expansión ordenada.
Tiene mucho de improvisación.
Y pesa más porque Chacón no es un rector recién llegado ni alguien ajeno a la conducción de la Universidad.
Peleó por permanecer.
Por eso también se le puede exigir más.
Si la expansión territorial era parte de su proyecto, Berriozábal debería haber estado planeado desde antes de recibir al primer estudiante.
En paralelo está Jorge Arturo Acero Gómez.
El presidente municipal ha presumido su apuesta por la educación superior y declaró que su administración destinó recursos importantes para la llegada de la UNACH y la UNICACH.
Entonces también tiene que explicar cómo se coordinó ese proyecto con la Universidad.
Si ya había una nueva sede en construcción, alguien sabía que no estaría lista para el inicio del ciclo.
Si se sabía, debió existir una ruta de transición.
Si no existió, el Ayuntamiento y la Rectoría tienen mucho que aclarar.
Porque una cosa es apoyar la llegada de universidades a Berriozábal y otra presentar como éxito un proyecto que comenzó con estudiantes metidos en una primaria.
Oswaldo Chacón peleó por seguir al frente de la UNACH.
Jorge Acero presume haber apostado por la educación superior.
Fredy Vázquez acaba de asumir la dirección local.
Los tres tienen ahora algo menos cómodo que una fotografía: explicar por qué Berriozábal comenzó el ciclo sin tener resuelto lo básico.
Porque abrir una sede universitaria no consiste en poner el nombre de la UNACH en un municipio.
Consiste en tener universidad.
Y en Berriozábal, por ahora, todavía están tratando de acomodarla.
¿DE QUÉ SIRVE PRESUMIR EXPANSIÓN UNIVERSITARIA SI EN BERRIOZÁBAL LA UNACH TODAVÍA NO PUEDE GARANTIZARLE A SU ALUMNADO NI SEDE, NI DOCENTES, NI CLASES CON NORMALIDAD?
