UNACH BERRIOZÁBAL: LA EXPANSIÓN DEL “AHÍ SE VA” Y LOS 40 MILLONES QUE JORGE ACERO DEBE EXPLICAR

 UNACH BERRIOZÁBAL: LA EXPANSIÓN DEL “AHÍ SE VA” Y LOS 40 MILLONES QUE JORGE ACERO DEBE EXPLICAR

UNACH BERRIOZÁBAL: LA EXPANSIÓN DEL “AHÍ SE VA” Y LOS 40 MILLONES QUE JORGE ACERO DEBE EXPLICAR

Berriozábal, Chiapas | 13 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira

Madres y padres de familia denuncian que la UNACH comenzó el ciclo escolar en Berriozábal sin sede definitiva, con docentes ausentes y sin una planeación académica capaz de garantizar clases con normalidad.

La historia no comenzó esta semana.

La primera sede funcionó en una residencia adaptada de tres niveles, ubicada en el barrio Lindavista. Era una casa convertida en espacio universitario: aulas reducidas, calor, incomodidad y condiciones que desde el principio exhibían la precariedad del proyecto.

Una semana antes del inicio del nuevo ciclo, el inmueble fue pintado de blanco, retiraron los logotipos de la UNACH y desapareció su imagen institucional. También dejó de estar disponible la página correspondiente a la sede de Berriozábal, de acuerdo con los testimonios recabados.

Nadie explicó públicamente qué ocurrió.

No se informó si la residencia era rentada, prestada o entregada en comodato; quién cubría el costo; cuánto se gastó en adaptarla ni por qué fue abandonada justo antes de recibir nuevamente al alumnado.

Después se buscó dónde acomodar a las y los estudiantes.

La solución fue meterlos en la Escuela Primaria Joaquín Miguel Gutiérrez, en el centro de Berriozábal.

Una primaria terminó recibiendo temporalmente a estudiantes universitarios porque la UNACH abrió inscripciones y comenzó el semestre sin contar con instalaciones terminadas.

Hasta ahí llegaron el rector Oswaldo Chacón Rojas y el presidente municipal Jorge Arturo Acero Gómez. Hubo recorrido, discursos y fotografías. Hablaron de crecimiento, oportunidades y expansión universitaria.

La fotografía oficial omitió lo principal: estaban dando la bienvenida a estudiantes de licenciatura instalados provisionalmente en una primaria porque el proyecto que fueron a presumir no estaba listo.

No era una inauguración.

Era la inspección de una improvisación.

LA OBRA QUE DEBÍA TERMINAR EN AGOSTO

Aquí las fechas importan.

El 25 de marzo de 2026, Jorge Acero anunció que las nuevas sedes de la UNACH y la UNICACH comenzarían a construirse en abril, con una inversión inicial de 25 millones de pesos provenientes de recursos municipales y respaldo estatal mediante el Instituto de la Infraestructura Física Educativa de Chiapas.

También estableció una fecha: las obras concluirían en agosto, precisamente para el inicio de clases. Cuarto Poder documentó ese compromiso⁠.

Llegó agosto y la sede de la UNACH no estaba terminada.

El 12 de agosto, la información difundida sobre el recorrido de Chacón y Acero reconoció que apenas se construyen cuatro aulas, oficinas, el pórtico y el acceso principal en un predio de 3.4 hectáreas. Un segundo edificio con cuatro aulas apenas presenta trabajos iniciales, mientras la cancha y el domo quedarán a cargo del Inifech. El reporte también confirmó que la facultad opera provisionalmente en otro espacio⁠.

Entonces la pregunta ya no es si hubo retraso.

Está documentado.

La pregunta es por qué, sabiendo que la obra no estaría terminada, la Rectoría abrió inscripciones sin preparar una transición digna, informar a las familias y garantizar con anticipación aulas, docentes y coordinaciones.

Eso se llama falta de planeación.

DE 25 A CASI 40 MILLONES

En marzo, Jorge Acero hablaba de una inversión inicial de 25 millones de pesos para las dos universidades.

Ahora declara que fueron casi 40 millones y hasta pide disculpas al pueblo de Berriozábal porque, según sus palabras, tomó dinero destinado a calles, alumbrado, drenaje y otras acciones para invertirlo en la UNACH y la UNICACH.

La educación superior no es el problema.

El problema es que un presidente municipal no puede hablar del presupuesto como si hubiera abierto una alcancía, tomado 40 millones y decidido personalmente dónde colocarlos.

Acero es contador y gobierna Berriozábal por segundo periodo consecutivo. Sabe que el dinero público no cambia de destino solamente porque el alcalde encontró una nueva prioridad. Deben existir modificaciones presupuestales, autorizaciones del Cabildo, expedientes técnicos, contratos, procedimientos de adjudicación, estimaciones, comprobantes y una cuenta pública que permita seguir cada peso.

¿En qué fecha se aprobaron esos recursos?

¿De qué partidas salieron?

¿Qué obras fueron reducidas, aplazadas o canceladas?

¿Cuánto corresponde a la UNACH y cuánto a la UNICACH?

¿Quiénes obtuvieron los contratos?

¿Qué procedimiento se utilizó para adjudicarlos?

¿Cuánto aporta realmente el Ayuntamiento, cuánto el Inifech y cuánto las propias universidades?

¿Los casi 40 millones incluyen los terrenos, la urbanización y los servicios o únicamente la construcción?

En la revisión pública disponible no fue posible localizar los contratos, fallos, convenios y expedientes completos que permitan conciliar los 25 millones anunciados en marzo con los casi 40 millones mencionados ahora por el alcalde.

Mientras esa documentación no sea exhibida, la cifra funciona como discurso, no como rendición de cuentas.

EL PERDÓN DE JORGE ACERO

El alcalde pide perdón como si la falta de calles, alumbrado, drenaje y obra pública fuera el sacrificio inevitable para llevar universidades a Berriozábal.

No.

Su obligación era planear ambas cosas.

Después de dos periodos consecutivos al frente del Ayuntamiento, Jorge Acero no puede presentarse como víctima de sus propias decisiones. Si el municipio arrastra carencias urbanas, inseguridad, calles deterioradas y servicios insuficientes, corresponde explicar qué hizo con los presupuestos de ambos trienios.

Durante años, el gobierno municipal ha cuidado con especial esmero el parque central, los festejos, las ferias y la imagen destinada a fotografías, videos de Instagram y TikTok.

El centro de Berriozábal cuenta otra historia.

No se gobierna un municipio decorando su parque ni organizando espectáculos mientras las colonias esperan calles, alumbrado, drenaje, agua y seguridad.

Eso es pan, circo y publicidad.

Ahora que su segundo periodo avanza hacia el cierre, Acero se muestra melancólico, pide perdón y presenta la llegada de dos universidades como la obra que justificaría todo lo demás.

Las universidades son necesarias y deben celebrarse.

Lo que no puede celebrarse es una sede anunciada para agosto que llegó tarde, un ciclo iniciado en una primaria y una inversión pública cuya cifra cambió de 25 a casi 40 millones sin que se hayan mostrado, de manera clara y accesible, todos los documentos que expliquen la diferencia.

CHACÓN CONSIGUIÓ QUEDARSE; AHORA QUE RESPONDA

Oswaldo Chacón tampoco puede esconderse detrás del Ayuntamiento.

El 7 de junio fue designado nuevamente rector para el periodo 2026-2030, después de un proceso de auscultación realizado entre el 6 de mayo y el 5 de junio, en el que participaron ocho aspirantes. La Junta de Gobierno aseguró que evaluó la viabilidad de los proyectos y su capacidad para garantizar estabilidad y desarrollo institucional. Así fue informado al concluir el proceso⁠.

Chacón movió tierra, mar y cielo para permanecer al frente de la Universidad.

Peleó por continuar.

Lo consiguió.

Ahora debe hacerse responsable de lo que ocurre bajo su conducción.

No basta con abrir matrícula, colocar el nombre de la UNACH en otro municipio y llamar a eso expansión territorial. Una facultad requiere instalaciones, docentes, coordinaciones, horarios, servicios y certeza académica antes de recibir al primer estudiante.

En Berriozábal sucedió al revés: primero abrieron la oferta; después cobraron y formalizaron inscripciones; luego desapareció la sede anterior; trasladaron al alumnado a una primaria y todavía siguen completando docentes y organización académica.

Eso no es expansión universitaria.

Es planeación mediática y operación improvisada.

Fredy Vázquez Pérez, recién nombrado responsable de la Facultad de Estudios Multidisciplinarios, debe ordenar inmediatamente la atención local. Pero la responsabilidad principal corresponde a quien decidió abrir el ciclo sin tener resuelta la operación: la Rectoría encabezada por Oswaldo Chacón.

Jorge Acero debe entregar los números, contratos, convenios y modificaciones presupuestales.

Oswaldo Chacón debe explicar la desaparición de la primera sede, la falta de docentes y por qué la UNACH recibió alumnado sin disponer de instalaciones adecuadas.

Ambos llegaron a la primaria para hablar bonito y tomarse la fotografía.

Ahora les corresponde responder sin discursos, sin aplaudidores y sin convertir una falla de planeación en propaganda.

¿QUIÉN AUTORIZÓ ABRIR EL CICLO ESCOLAR Y RECIBIR INSCRIPCIONES SI LA UNACH SABÍA QUE NO TENÍA LISTA LA SEDE, NI COMPLETA LA PLANTILLA DOCENTE, Y DÓNDE ESTÁN LOS CONTRATOS QUE EXPLICAN LOS CASI 40 MILLONES QUE JORGE ACERO DICE HABER DESTINADO A LAS UNIVERSIDADES?

Chiapas en la Mira

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