La lucha de Elena Torres Villanueva frente a las amenazas
Por Frida Rancel Chiapasenlamira.com El bullicio de la ciudad se siente en cada esquina, pero dentro de las oficinas de *Granito de Arena A.C.*, el silencio se torna inquietante. Elena Torres Villanueva, directora y fundadora de la asociación, recibe una llamada que le cambia el semblante. Su rostro, normalmente calmado y decidido, ahora muestra signos de preocupación. Las amenazas de muerte han vuelto.Elena nunca imaginó que su lucha por proteger a los más indefensos —niños víctimas de abuso sexual— la llevaría a un enfrentamiento directo con el miedo. En los últimos meses, las advertencias oscuras y los mensajes intimidantes han escalado. Sin embargo, su voz firme y su mirada decidida son testimonio de la valentía que la caracteriza. “Esto no me va a detener, aunque reconozco que el miedo está presente”, confesó en una reciente entrevista.El camino de esta mujer, que ha dedicado 15 años de su vida a dar esperanza a miles de niños en Chiapas, ha estado lleno de desafíos. Desde que la fundación ganó notoriedad en plataformas como YouTube, Elena ha sido el blanco de amenazas de grupos criminales que buscan silenciarla. Y es que su trabajo, de alguna manera, incomoda a aquellos que viven en las sombras de la impunidad.Hace apenas unos días, durante un evento en Huixtla, una sombra más tangible de ese peligro se le acercó. Un hombre, rostro cubierto por una gorra, ropa oscura y actitud intimidante, la sujetó del brazo. Un teléfono fue colocado junto a su oído: «Deja de hacer esto o te vamos a quebrar». La amenaza resonaba en su mente, pero más que paralizarla, despertó una mezcla de rabia y determinación.Las oficinas de la fundación, normalmente llenas de actividad, hoy se sienten más tensas. El equipo, consciente de las amenazas, trabaja en silencio, pero con el mismo compromiso. Las víctimas que llegan buscan refugio, apoyo, una mano amiga. Elena y su equipo saben que no pueden fallarles. «No podemos permitir que el miedo nos venza, esos niños dependen de nosotros», dice ella, como si esas palabras fueran una promesa no solo para ellos, sino para sí misma.Elena ha tenido que tomar medidas. La Fiscalía ya tiene conocimiento de las amenazas, y aunque la preocupación por su familia es evidente, no ha dejado de acudir a su oficina, de atender casos, de enfrentarse a la monstruosidad del abuso infantil. «Pido protección, pero también pido que no se olvide la causa. No se trata solo de mí, sino de los niños que necesitan justicia», declara con firmeza.El trabajo que realiza en *Granito de Arena* es una labor titánica. Cada día, niños y sus familias llegan buscando un rayo de luz en medio de su dolor. Y cada día, Elena se enfrenta a la dura realidad de que su seguridad está en juego. Aún así, sigue adelante.Mientras las calles de Tuxtla Gutiérrez continúan con su ritmo habitual, la vida de Elena Torres ha tomado un giro lleno de sombras y amenazas. Sin embargo, bajo esa oscuridad, sigue brillando una llama de esperanza. Una esperanza que, a pesar del miedo, se niega a ser apagada.#chiapasenlamiranoticias #Tuxtla #ChiapasenlaMira
