DIANA DÍAZ GUIRAO: 13 AÑOS DE SERVICIO, SIETE COMO DIRECTORA ENCARGADA… Y AUN ASÍ LA DEJAN FUERA DEL ASCENSO

 DIANA DÍAZ GUIRAO: 13 AÑOS DE SERVICIO, SIETE COMO DIRECTORA ENCARGADA… Y AUN ASÍ LA DEJAN FUERA DEL ASCENSO

DIANA DÍAZ GUIRAO: 13 AÑOS DE SERVICIO, SIETE COMO DIRECTORA ENCARGADA… Y AUN ASÍ LA DEJAN FUERA DEL ASCENSO

COLUMNA DE OPINIÓN | CHIAPAS EN LA MIRA

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas | 10 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira

En el magisterio chiapaneco parece que cumplir los requisitos, aprobar las evaluaciones y demostrar experiencia ya no es suficiente.

También hay que tener relaciones.

Eso es lo que denuncia Diana Díaz Guirao, maestra federal perteneciente a la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.

Tiene 13 años de servicio.

Durante siete años ha sido directora encargada en una comunidad de San Juan Chamula, donde atiende una escuela con aproximadamente 120 estudiantes.

Pero no solamente realiza tareas administrativas.

También permanece frente a grupo.

En otras palabras: trabaja como maestra y como directora, pero recibe el salario correspondiente a una docente frente a grupo.

Dos responsabilidades.

Un solo sueldo.

Cuando se publicó la convocatoria para participar en el proceso de promoción a funciones directivas y de supervisión, Diana decidió buscar el ascenso.

No llegó improvisando.

Cumplió con la antigüedad solicitada, presentó su documentación, realizó la evaluación individual y obtuvo un resultado favorable.

Según su testimonio, las personas que hoy protestan también cumplieron los requisitos y fueron consideradas aptas dentro del proceso.

Sin embargo, denuncian que fueron soslayadas de la cadena de promoción para ocupar direcciones técnicas y supervisiones escolares.

¿La razón?

Sostienen que otras personas estarían siendo favorecidas por sus relaciones sindicales y no necesariamente por su trayectoria, preparación o trabajo frente a las comunidades.

La acusación es grave.

No solamente porque pondría bajo sospecha la transparencia del procedimiento, sino porque podría significar una vulneración de los derechos laborales de docentes que participaron conforme a las reglas publicadas.

LA USICAMM Y EL ASCENSO MAGISTERIAL

La Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, conocida como USICAMM, es un órgano administrativo desconcentrado de la Secretaría de Educación Pública.

Tiene autonomía técnica, operativa y de gestión, y es responsable de coordinar los procesos de admisión, promoción y reconocimiento del personal docente.

En el caso de la promoción vertical, organiza los procedimientos mediante los cuales maestras y maestros pueden aspirar a categorías con funciones de dirección o supervisión.

Pero cumplir los requisitos y aparecer en un listado no garantiza automáticamente una plaza: la asignación también depende de las vacantes disponibles, las necesidades del servicio y la estructura ocupacional autorizada.

Precisamente por eso la autoridad debe transparentar todo:

¿Cuántas plazas estaban disponibles?

¿Quiénes fueron seleccionados?

¿En qué posición aparecía cada participante?

¿Qué criterios se utilizaron?

¿Por qué docentes con experiencia y resultados favorables quedaron fuera?

¿Hubo intervención sindical en la integración o modificación de las asignaciones?

Sin esa información, la palabra “proceso” corre el riesgo de convertirse en una cortina para esconder decisiones tomadas desde otros escritorios.

EL SILENCIO DE LA SECCIÓN 7

La Sección 7 del SNTE-CNTE en Chiapas es encabezada por Isael González Vázquez.

Su obligación no debería limitarse a encabezar marchas, emitir discursos o negociar políticamente con las autoridades.

También tendría que defender a sus agremiados cuando existen señalamientos de exclusión, favoritismo o manipulación de sus derechos laborales.

La pregunta para Isael González es directa:

¿La dirigencia de la Sección 7 defenderá a todos los trabajadores o solamente a quienes pertenecen a determinados grupos sindicales?

Porque Diana Díaz Guirao no está pidiendo que le regalen una plaza.

Está exigiendo que se respete su experiencia, su evaluación y el procedimiento en el que participó.

Durante siete años ha realizado funciones directivas sin recibir el salario de directora.

Ha trabajado en una comunidad indígena de Chamula, donde ejercer autoridad escolar siendo mujer implica enfrentar retos culturales y comunitarios adicionales.

Y lo ha hecho sin abandonar a sus estudiantes.

“NO ESTAMOS ROMPIENDO CRISTALES”

Hay una parte del testimonio de Diana que debería incomodar tanto a las autoridades educativas como a la dirigencia sindical.

Ella reclama que quienes permanecen en las aulas y eligen la vía institucional parecen recibir menos atención que quienes bloquean carreteras, ocupan oficinas, destruyen cristales o sustraen combustible.

No se trata de descalificar toda protesta magisterial.

Protestar también es un derecho.

Pero ninguna autoridad debería transmitir el mensaje de que solamente escucha cuando hay bloqueos, daños o presión política.

Mucho menos debería castigar, con indiferencia, a quienes cumplieron cada etapa del procedimiento.

Si los maestros atendieron la convocatoria publicada desde diciembre, entregaron documentos, realizaron las evaluaciones y obtuvieron resultados favorables, la autoridad tiene que explicar públicamente por qué algunos fueron excluidos.

No con discursos.

No con promesas.

Con documentos, listados, vacantes y criterios verificables.

¿MÉRITO O RELACIONES SINDICALES?

El caso de Diana Díaz Guirao resume una vieja contradicción del sistema educativo:

Se exige preparación, experiencia, evaluaciones y años de servicio, pero al momento de asignar los espacios vuelve a aparecer la sospecha de que pesan más las relaciones sindicales.

Si eso ocurrió, no estamos ante una simple inconformidad administrativa.

Estaríamos frente a un procedimiento desvirtuado y una posible vulneración de derechos laborales.

La Secretaría de Educación de Chiapas, la USICAMM y la dirigencia de la Sección 7 deben ofrecer una explicación puntual.

También deben garantizar un mecanismo de revisión para cada docente inconforme, sin represalias y con acceso completo a los criterios utilizados.

Porque una maestra que durante siete años hizo el trabajo de directora sin recibir el salario correspondiente no debería ser tratada como inexperta cuando finalmente solicita el reconocimiento formal de esas funciones.

Diana no pide privilegios.

Pide que su trayectoria cuente.

La pregunta final es inevitable:

¿EN CHIAPAS LOS ASCENSOS MAGISTERIALES SE OBTIENEN POR EXPERIENCIA Y MÉRITO, O TODAVÍA DEPENDEN DE TENER LAS RELACIONES SINDICALES CORRECTAS

Chiapas en la Mira

Posts Relacionados