YA NO PUEDEN CAMINAR, PERO EL AYUNTAMIENTO LOS ECHA: EL GOBIERNO DE FABIOLA RICCI Y EL DESPRECIO A QUIENES DIERON SU VIDA A LA CORPORACIÓN
Chiapasenlamira.comSan Cristobal de Las Casas 21 de noviembre de 2025 Hay decisiones que retratan a un gobierno con más claridad que cualquier informe, discurso o publicación oficial.Hoy, dos nombres lo dicen todo:Elmar Melito Domínguez Trujillo, 76 años,Manuel Casio Gutiérrez, 21 años de servicio, tres cirugías en la columna, tornillos en el cuerpo, en silla de ruedas.Ambos fueron despedidos sin un solo peso, sin liquidación, sin audiencia, sin respeto, sin humanidad.Y lo más grave: sin poder caminar ni defenderse.Así trata el gobierno de Fabiola Ricci Diestel, alcaldesa de San Cristóbal de Las Casas, a los hombres que entregaron más de dos décadas de su vida para proteger a la ciudad.No son cifras.No son expedientes.Son personas.Personas que hoy han sido abandonadas.Elmar Melito Domínguez ingresó a la policía municipal en 1999.Sirvió 26 años.Pero en 2018 desarrolló hipertensión, diabetes, insuficiencia renal y pérdida auditiva.El médico de la misma corporación certificó que ya no podía desempeñar sus funciones y ordenó su regreso a San Cristóbal.Ahí comenzó el calvario: • Le dieron licencias médicas permanentes. • La familia pidió su jubilación por discapacidad, pero les dijeron que no, que “era mejor seguirlo con licencias”. • Año tras año solicitaron el trámite. Nunca se los permitieron.Y de un día para otro, sin diálogo, sin un proceso legal, sin responsabilidad laboral, el Ayuntamiento envió a su casa a una comisión para notificarle que estaba dado de baja.Ni una explicación humana.Ni un “gracias por los años de servicio”.Ni un peso de liquidación.Solo la instrucción:“Si quiere el proporcional de su aguinaldo, traiga los uniformes.”Una humillación burocrática a un adulto mayor de 76 años que ya no puede escuchar y apenas puede caminar.El caso de Manuel Casio Gutiérrez es igual de brutal.Tras más de 21 años de servicio, hoy vive con: • Tres cirugías en la columna, • Tornillos y piezas de hueso en sustitución de vértebras, • Dolor permanente, • Silla de ruedas, • Deuda médica porque tuvo que costear parte de su operación.Y aun así, el gobierno de Fabiola Ricci lo despidió sin un centavo.Lo citaron el 4 de noviembre. No lo atendieron.Lo citaron el 6. Ahí le dijeron que estaba suspendido.Tres días después, una comisión llegó a su casa para notificarle que estaba fuera de la corporación.Hoy no puede caminar.No puede trabajar.No puede sostener a su familia.Pero el Ayuntamiento lo dejó sin salario, sin liquidación, sin pensión, sin nada.Una persona con discapacidad motriz, despedida en su fase más vulnerable.EL “CONTROL DE CONFIANZA”: LA COARTADA PERFECTA PARA DESHACERSE DE ADULTOS MAYORESTanto Elmar como Manuel fueron acusados de no cumplir con el control de confianza.Pero hay algo que el Ayuntamiento no dice:nunca fueron notificados para presentarlo. No hubo fecha. No hubo instrucción. No hubo proceso.¿Cómo puede alguien reprobar un examen del que jamás fue informado?¿Cómo puede una autoridad municipal usar una omisión institucional para justificar un despido sin derechos?La respuesta es evidente:porque el objetivo no era evaluar.Era deshacerse de ellos.Sacar a los adultos mayores.Despejar plazas.Meter gente nueva.Y todo sin cargar con el costo legal de sus derechos laborales.EL GOBIERNO DE FABIOLA RICCI NO SOLO DESPIDE: DESPOJANo se trata de un trámite.No se trata de un conflicto laboral.Esto es violencia institucional en su forma más cruda: • Se despoja a adultos mayores de su único ingreso. • Se despoja a personas con discapacidad de su derecho a jubilación. • Se despoja a familias enteras de seguridad económica. • Se despoja de dignidad y reconocimiento a quienes tocaron patrullas, calles y turnos por décadas.Y todo desde una oficina municipal que hoy se comporta como una maquinaria sin memoria ni humanidad.El gobierno municipal pide disciplina, presencia, sacrificio, compromiso.Pero cuando los cuerpos se rompen, cuando llegan las enfermedades, cuando las cirugías y los tornillos en la columna ya no permiten seguir trabajando, los desecha.Es la política del descarte:sirves mientras produces; si enfermas o envejeces, estorbas.Piden solo lo que marca la ley: • Jubilación o pensión por discapacidad, • Liquidación conforme a años de servicio, • Diálogo, • Reconocimiento, • Un proceso legal limpio, • Un trato humano.No hay razón legal, ética ni administrativa que justifique dejar sin ingresos a dos trabajadores mayores de 70 años y con discapacidad.Hoy ambos —postrados, dolidos, endeudados, empobrecidos por sus enfermedades— piden que el Estado deje de mirar hacia otro lado.No es un favor.Es un derecho adquirido tras 20 y 26 años de servicio.Y es un límite moral que ningún gobierno debería cruzar.El caso de Elmar y Manuel debe ser visto, atendido y corregido.De lo contrario, San Cristóbal dejará claro que en esta administración quien ya no puede caminar tampoco merece vivir con dignidad.#DerechosLaborales #AdultosMayores #SanCristóbal #FabiolaRicci #PolicíaMunicipal #AbusoDePoder #DespedidosSinLiquidación #JusticiaLaboral #Chiapas #México#ChiapasEnLaMira #ChiapasEnLaMiraInforma #ChiapasEnLaMiraNoticias
