RESPUESTA INSTITUCIONAL ANTE DENUNCIA EN LA FRIP DESATA CONTROVERSIA LEGAL
ChiapasenlaMira.com | 23 de mayo de 2025El caso del expolicía federal y exintegrante de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), Francisco Ramírez Galindo, ha comenzado a generar tensiones en los altos mandos de seguridad del estado de Chiapas. Lo que inició como una denuncia pública sobre abus0s, encubrimient0s y c0rrupción al interior de la corporación, ahora enfrenta una respuesta institucional que podría derivar en consecuencias legales para el denunciante.El 20 de mayo, a través de un video difundido en redes sociales, Ramírez Galindo decidió romper el silencio. En su testimonio —extenso, directo y sin ocultar su identidad— denunció irregularidades dentro de la FRIP, mismas que ya fueron mencionadas en una nota anterior publicada en este medio.En su mensaje, Ramírez afirmó que intentó solicitar una audiencia con el titular de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, Óscar Aparicio Avendaño, sin obtener respuesta. Cualquier ciudadano sabe lo que implica buscar una audiencia sin respaldo político.Tal vez, por experiencias previas, el secretario Avendaño prefirió no exponerse, sabiendo que lo suyo no es precisamente lo discursivo, ni lo mediático, ni mucho menos el manejo de crisis desde comunicación social. Así, delegó la respuesta institucional al comisario Carlos Javier Pineda, actual director de la FRIP.En un video distribuido también en redes sociales, Pineda afirmó que Ramírez Galindo sigue siendo “elemento activo” y que, al no haberse presentado a trabajar desde el 20 de mayo, se le considerará en abandono de trabajo tras acumular tres días de ausencia. La instrucción de dar seguimiento a los elementos, aseguró, proviene directamente del secretario Aparicio.El comisario informó además que la Fiscalía General del Estado ha iniciado una carpeta de investigación por la “noticia criminal” que representa el video. Ramírez será llamado a declarar y, si no presenta pruebas suficientes, sería procesado por difamación y lo que resulte.¿UNA RESPUESTA INSTITUCIONAL O UNA REACCIÓN DE CONTROL?La respuesta del comisario ha generado polémica, no solo por lo que dijo, sino por cómo lo dijo. En el video, su lenguaje corporal, rigidez facial y tono visiblemente tenso revelan más frustración que institucionalidad. Se percibe que no había digerido ni el enojo ni la presión de su superior cuando fue enviado a dar una declaración que más bien pareció un ejercicio urgente de control de daños.El mensaje, lejos de asumir con seriedad la gravedad de las acusaciones, se centró en desacreditar al denunciante desde el ángulo administrativo, subrayando su ausencia laboral como si eso bastara para invalidar el fondo de la denuncia.El episodio refleja cómo operan muchas jerarquías en las instituciones: «la ropa sucia se lava en casa», y quien se atreve a hablar será castigad0. No hay espacio para la presunción de inocencia ni señales de que se abrirá una investigación objetiva. Por el contrario, el video anticipa una repr3salia incluso antes de iniciado el debido proceso.Ramírez relató que buscó audiencia con Aparicio y no la obtuvo. Quienes conocen el funcionamiento interno de estas instituciones saben que pedir una audiencia sin «recomendación» es cond3narse a la espera indefinida. Y más aún cuando se pretende d3nunciar a un superior.Desde el momento en que decidió hacer pública su denuncia, Ramírez sabía que su carrera en la FRIP había terminado. Su video no fue un llamado interno, sino un acto de ruptura. Sin embargo, la respuesta institucional prefirió enfatizar la falta administrativa, ignorando por completo la sustancia de los señalamientos.LA FISCALÍA Y EL DEBIDO PROCESO: ¿UNA GARANTÍA O UNA AMENAZA?Que la Secretaría de Seguridad del Pueblo haya clasificado el video como «noticia criminal» es, en sí mismo, un mal augurio. Lo verdaderamente preocupante es la forma en que se anticipa la culpabilidad del denunciante y se desestima el contenido de su declaración. En palabras del comisario Pineda, Ramírez ya es considerado responsable de difamación, salvo que “demuestre lo contrario”.Esta inversión del principio de presunción de inocencia es profundamente alarmante. Más aún si consideramos que, en Chiapas, la Fiscalía General del Estado no es un órgano autónomo ni confiable cuando se trata de investigar a integrantes del sistema de seguridad. Sí, hay servidores públicos valiosos, pero la institución en su conjunto responde más a intereses políticos que a un compromiso con la justicia.Si la integración de la carpeta de investigación recae —como ha sucedido antes— en un agente ministerial sin imparcialidad, como por ejemplo la MP Luz Edith Ramírez Hernández, el destino de Francisco Ramírez podría estar escrito: no solo cesado, sino con consecuencias legales más graves. LO QUE REALMENTE DEBERÍA PREOCUPARLa denuncia de Ramírez, más allá de su posible desenlace jurídico, ha puesto sobre la mesa una verdad incómoda que durante años ha flotado en los pasillos de las corporaciones: la existencia de redes de c0rrupción, impunid@d y la utilización de los cuerpos de seguridad como herramientas priv@das de p0der.Que el primer énfasis del comisario haya sido la “falta” del elemento, y no la grav3dad de los hechos narrados, dice mucho. Que cierre con la advertencia de castig0 por “difamación” sin haber garantizado un espacio formal para su defensa, también.El mensaje es claro: hablar tiene consecuencias. Y no precisamente para los implicados en las acusaciones.Jóvenes, ahí lo ven. Si la opción es formar parte de este tipo de corporaciones, se promete estabilidad y buen salario. Pero, ¿qué significa realmente “estabilidad” dentro de una estructura donde criticar es impensable y denunciar se penaliza? Y eso, sin contar el riesgo de perder la vida en el cumplimiento del deber que no necesariamente tiene que ver con la seguridad ciudadana.Lo que corresponde ahora no es el silencio ni las repr3salias. Lo que se impone es una investigación seria, imparcial y transparente. Garantizar la integridad física y jurídica de Francisco Ramírez y de su familia. Y, sobre todo, recordar que el uniforme no debe ser una coraza para delinquir, sino una responsabilidad pública con el pueblo.Dejar que este caso se diluya o concluya con una v3nganza institucional solo confirmaría lo que Ramírez denunció desde el principio: que la podredumbre no está solo en los márgenes del sistema, sino en su núcleo.Seguiremos con atención.#ChiapasEnLaMira#ChiapasEnLaMiraNoticias #ChiapasEnLaMiraInforma #FRIP #FranciscoRamírezGalindo #CorrupciónPolicial #JusticiaParaChiapas #NoMásImpunidad #LibertadDeExpresión #PresunciónDeInocencia #C5 #OscarAparicio #CarlosJavierPineda #ChiapasDespierta
