HOMBRES ARMADOS INTENTAN DETENER AUTOBÚS EN LA RUTA TUXTLA–PALENQUE: LA ESTRATEGIA DE APARICIO AVENDAÑO, OTRA VEZ BAJO CUESTIONAMIENTO
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Chiapas | 1 de agosto de 2026
Un autobús de pasajeros que cubría la ruta Tuxtla Gutiérrez–Palenque fue blanco de un presunto intento de asalto durante la madrugada del miércoles 29 de julio, luego de que hombres armados bloquearan parcialmente la carretera federal 199 y lanzaran objetos contra la unidad para obligar al conductor a detenerse.
Los hechos ocurrieron aproximadamente a las 2:20 horas.
El conductor reaccionó acelerando y logró evadir el bloqueo. Sin embargo, uno de los objetos impactó contra una ventana y provocó que el cristal estallara.
No se reportaron personas lesionadas, aunque varias pasajeras y pasajeros sufrieron crisis nerviosas después del ataque.
El episodio no puede reducirse a un hecho aislado.
Transportistas y usuarios han advertido que en diferentes tramos de la carretera, principalmente en zonas de Huixtán, Chilón y Salto de Agua, se colocan piedras, troncos y otros obstáculos con la intención de detener vehículos y facilitar asaltos.
Estas denuncias vuelven a colocar bajo cuestionamiento la estrategia de seguridad del secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño.
La autoridad puede hablar de operativos, patrullajes y presencia institucional, pero los resultados deben observarse en las carreteras, especialmente durante la noche y la madrugada, cuando autobuses, transportistas y automovilistas quedan expuestos en tramos con poca vigilancia.
En este caso, el autobús no logró escapar gracias a un operativo oportuno ni a la intervención inmediata de alguna corporación. Logró salir porque el conductor decidió acelerar, pese al riesgo de recibir otro impacto o perder el control de la unidad.
Esa diferencia es importante.
Una estrategia de seguridad no puede depender únicamente de que una conductora o un conductor tenga la capacidad de reaccionar ante un bloqueo armado.
La carretera Tuxtla Gutiérrez–Palenque conecta municipios, comunidades, centros turísticos y zonas comerciales. Por ella circulan diariamente habitantes, trabajadores, turistas y unidades de transporte público.
Por eso, la responsabilidad de la Secretaría de Seguridad del Pueblo no termina con anunciar despliegues. Debe identificar los puntos donde se repiten estos hechos, mantener vigilancia durante los horarios de mayor riesgo y coordinar acciones que permitan detener a quienes utilizan obstáculos para atacar a los viajeros.
Óscar Alberto Aparicio Avendaño ha colocado la estrategia de seguridad como uno de los principales discursos de su administración. Sin embargo, cada nuevo ataque carretero abre una distancia entre los mensajes oficiales y lo que enfrentan las personas al transitar por Chiapas.
La pregunta no es cuántos patrullajes aparecen en las publicaciones oficiales.
La pregunta es cuántos de esos patrullajes se encuentran realmente en los tramos donde los transportistas llevan tiempo denunciando bloqueos e intentos de asalto.
¿CUÁNTOS ATAQUES MÁS DEBEN OCURRIR PARA QUE LA SEGURIDAD EN LA RUTA TUXTLA–PALENQUE DEJE DE SER UN DISCURSO Y SE CONVIERTA EN UNA PRESENCIA REAL?
