EL DISCURSO QUE NO CUADRA: ANA KAREN GÓMEZ ZUART Y SU HISTORIAL DE OBRAS QUE NUNCA LLEGAN
EL DISCURSO QUE NO CUADRA: ANA KAREN GÓMEZ ZUART Y SU HISTORIAL DE OBRAS QUE NUNCA LLEGAN
Tuxtla Gutiérrez / Berriozábal, Chiapas | 20 de septiembre de 2026
@ChiapasEnLaMira
La secretaria de Infraestructura de Chiapas, Ana Karen Gómez Zuart, tiene un patrón que esta columna ya documentó antes: anunciar obras con bombo y platillo para después, meses más tarde, salir a explicar por qué no se pudieron concretar. Así ocurrió con el proyecto del teleférico para Tuxtla Gutiérrez, que ella misma anunció y que, ocho meses después, terminó por reconocer que no era viable. El mismo circo se repite ahora con la carretera Tuxtla-Berriozábal.
El 29 de diciembre de 2025, la Secretaría de Infraestructura anunció que la obra Tuxtla-Berriozábal arrancaría en el primer trimestre de 2026. Nueve meses después, en entrevista, la propia Gómez Zuart admitió que no hay presupuesto, que no hay fecha de inicio y que la obra podría no concretarse ni en 2027.
Eso sí, insiste en que «los proyectos ejecutivos están al 100%» — la misma contradicción de siempre: se declara tener todo listo, pero al mismo tiempo se admite que no hay ni dinero ni calendario para ejecutarlo. Es exactamente el mismo guion que usó con el teleférico: primero el anuncio, después el silencio, y al final la explicación de que «no era viable» o «no alcanza el presupuesto».
Del lado municipal, el alcalde de Berriozábal, Jorge Acero Gómez, también salió en su momento a confirmar la obra, hablando de conectividad y desarrollo para su municipio.
Hoy ese discurso quedó igual de vacío: ni la secretaria estatal ni el ayuntamiento de Berriozábal han explicado con claridad qué pasó entre el anuncio de diciembre y el reconocimiento de que «no hay dinero que alcance».
Y la falta de obra nueva no es lo único. Las obras que sí se hicieron quedaron mal: la empresa constructora se comprometió con Obras Públicas a corregir los desperfectos, y ya pasaron cinco meses sin que nadie llegara a arreglar nada.
Los vecinos denuncian que se les mete el agua cuando llueve y que dejaron material pétreo tirado sobre la misma calle donde se trabajó, sin que ninguna autoridad haga algo al respecto. Esa es la realidad en Berriozábal, mientras el municipio sigue sin obra pública de fondo, sin agua y con baches por todos lados —el mismo abandono que esta columna ya documentó antes con el relleno de tierra sin obra hidráulica que provocó inundaciones en varias colonias.
Lo que hay aquí no es falta de recursos —eso siempre se puede argumentar en cualquier administración—, es un patrón de gobernar a punta de anuncio: se declara la obra antes de tener el presupuesto asegurado, se sale en medios con la foto o el boletín de prensa, y cuando llega el momento de rendir cuentas, la respuesta es siempre la misma: «no hay fecha», «no era viable», «se está gestionando». Ya pasó con el teleférico. Está pasando otra vez con la carretera Tuxtla-Berriozábal. Y mientras tanto, las obras que ya se hicieron se quedan a medias, sin que nadie regrese a corregirlas.
En la próxima entrega de esta serie tendremos los testimonios de los propios habitantes de los barrios Linda Vista y Juan Sabines, donde se realizaron estas obras.
¿CUÁNTAS OBRAS MÁS TENDRÁ QUE ANUNCIAR ANA KAREN GÓMEZ ZUART PARA TERMINAR DICIENDO QUE NO ERAN VIABLES?
