Las Contradicciones del IAP Chiapas: Entre la Política y la Falta de Resultados
Chiapasenlamira.com La reciente participación de Lyssete Raquel Lameiro Camacho, presidenta del Instituto de Administración Pública (IAP), en el Primer Encuentro con Parteras de Chiapas, ha generado opiniones divididas debido a la multiplicidad de contradicciones. Mientras algunos destacaron su presencia como un gesto de apoyo hacia la salud materna y la sabiduría de mujeres indígenas, otros cuestionan si esta asistencia refleja una desviación de las funciones principales del IAP, en ese afán de posicionarse positivamente en la opinión pública.El Instituto de Administración Pública tiene como objetivo fortalecer la capacidad institucional y profesionalizar a los servidores públicos de la entidad mediante programas de capacitación, maestrías y doctorados. Su labor es clave para garantizar un gobierno eficiente y una administración pública de calidad, de acuerdo a los retos que impone la globalización. Sin embargo, a pesar del potencial del IAP para incidir en la mejora de la gestión pública, se percibe en la actual titular una ausencia de acciones concretas contextualizadas en áreas fundamentales como la gestión de recursos, el establecimiento de convenios con los ayuntamientos y el aumento de la matrícula académica.En lugar de consolidar alianzas estratégicas con municipios y fomentar el crecimiento de los programas académicos del IAP, la actual administración de Lameiro Camacho, parece priorizar su presencia en eventos de corte político, para congraciarse con Eduardo Ramírez Aguilar. Si bien el reconocimiento de las parteras indígenas es valioso y necesario por la ancestralidad que reviste, la asistencia a ese evento desconociendo el tema y tomando a las mujeres como pretexto para posicionarse en las redes sociales, muestra ese afán de convertir a la política en espectáculo.La ausencia de resultados tangibles en el ámbito académico y administrativo del IAP plantea una preocupación legítima de sus actores clave, debido a que no hay un rumbo que determine las metas que se desean alcanzar. La falta de transparencia en la gestión de recursos y la escasa promoción de programas de formación avanzada afectan directamente la profesionalización del servicio público, lo que debe de atraer de inmediato la mirada de Eduardo Ramírez, quien en campaña ratificó su compromiso con la profesionalización de los trabajadores.Chiapas enfrenta grandes desafíos en materia de gobernabilidad y desarrollo, y es imprescindible que las instituciones como el IAP asuman un rol proactivo para formar líderes capacitados que contribuyan al progreso del estado, y que sus directivos más que intentar agradar al gobernador, verse bien en las redes sociales, tener la simpatía de los reporteros de la fuente o aspirar a otros cargos, trabajen en pos de lo que fueron contratados.La verdadera transformación del servicio público no se logra únicamente con presencia mediática o discursos con pretextos simbólicos; requiere un compromiso efectivo con la educación continua, la innovación administrativa y la construcción de redes de colaboración interinstitucional. Este evento folklorizó a las mujeres y es como si la función pública hubiese tenido un retroceso a la época del indigenismo y el asimilacionismo cultural. La presidenta del IAP aún tiene la oportunidad de redirigir sus esfuerzos hacia estos objetivos, fortaleciendo el papel de la institución como un pilar para la mejora de la gestión pública en Chiapas.Es momento de que el IAP demuestre su verdadero potencial, priorizando acciones concretas y medibles. La ciudadanía merece servidores públicos preparados y comprometidos, y el Instituto de Administración Pública debe ser el espacio que haga posible esa formación.#ChiapasEnLaMiraNoticias #ChiapasEnLaMiraInforma#TuxtlaGutiérrezChiapas #IAParaTodos
