PATRINOS PRESUME 48 HECTÁREAS PARA EL DESARROLLO, PERO ARRIAGA SIGUE CARGANDO CON SU BASURA
PATRINOS PRESUME 48 HECTÁREAS PARA EL DESARROLLO, PERO ARRIAGA SIGUE CARGANDO CON SU BASURA
Arriaga, Chiapas | 24 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira
Alejandro Patrinos Fernández puede presumir que Arriaga ya tiene un Polo de Desarrollo para el Bienestar.
Lo que todavía falta conocer con la misma claridad es algo bastante menos glamoroso: ¿qué proyecto tiene su gobierno para resolver de fondo el destino de la basura que todos los días produce el municipio?
Porque resulta más fácil tomarse la fotografía hablando de inversiones, industria y Corredor Interoceánico que explicar dónde terminarán los residuos de una ciudad que pretende crecer.
Y los documentos dejan varias preguntas interesantes.
48 HECTÁREAS QUE YA NO SON DE ARRIAGA
El 16 de julio de 2025, el Congreso de Chiapas autorizó al Ayuntamiento de Arriaga a sacar de su patrimonio municipal una superficie de 48 hectáreas, 82 áreas y 80.92 centiáreas, equivalentes a 488 mil 280.92 metros cuadrados, de la finca rústica El Cocal.
El destino fue claro: donarlas al Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec para establecer el Polo de Desarrollo para el Bienestar.
No fue una promesa.
No fue un anuncio de Facebook.
Fue una transferencia patrimonial de casi medio millón de metros cuadrados.
El Diario Oficial de la Federación confirmó posteriormente que el inmueble fue aportado al patrimonio del Corredor Interoceánico mediante el Decreto 291, publicado el 23 de julio de 2025.
Y el 8 de junio de 2026 llegó el paso definitivo: la Federación publicó formalmente la Declaratoria del Polo de Desarrollo para el Bienestar Arriaga.
Hasta ahí, Patrinos tiene una historia que contar.
Arriaga entregó tierra para incorporarse a uno de los proyectos económicos más importantes del sureste mexicano.
Pero gobernar no consiste solamente en entregar terrenos y esperar inversiones.
También consiste en resolver lo que nadie quiere presumir en las fotografías.
La basura, por ejemplo.
MIENTRAS LLEGABA EL POLO, EL BASURERO SEGUÍA AHÍ
En diciembre de 2025, cinco meses después de que el Congreso autorizara la entrega de El Cocal, el propio Ayuntamiento difundía información sobre los trabajos realizados en el basurero municipal de Arriaga.
Patrinos acudió personalmente.
La versión difundida entonces señalaba que desde hacía aproximadamente dos meses había maquinaria trabajando en el sitio, haciendo cepas y enterrando residuos para disminuir riesgos de incendios.
Y aquí aparece una diferencia importante.
Una cosa es recoger basura.
Otra es enterrarla.
Y otra, bastante distinta, contar con un sistema moderno e integral para la gestión y disposición final de residuos sólidos urbanos.
Si Arriaga pretende convertirse en un nodo industrial del Corredor Interoceánico, la pregunta debería ser elemental:
¿DÓNDE ESTÁ EL PROYECTO PARA RESOLVER DEFINITIVAMENTE LA BASURA?
¿Existe un relleno sanitario adecuado?
¿Hay proyecto ejecutivo?
¿Cuenta con autorización ambiental?
¿Existe Manifestación de Impacto Ambiental cuando corresponda?
¿Tiene terreno?
¿Hay presupuesto?
¿Existe calendario?
¿O la estrategia sigue dependiendo de maquinaria, cepas y entierro de residuos?
Eso también es desarrollo.
Aunque no produzca fotografías tan bonitas como las del Corredor Interoceánico.
Y EN JULIO LA BASURA VOLVIÓ A APARECER
El asunto no desapareció.
En julio de 2026 surgió otra controversia por el presunto traslado de residuos hacia comunidades de Arriaga.
El tema llegó al grado de que Patrinos tuvo que reunirse con el presidente municipal de Tonalá, Manuel Narcía Coutiño.
El propio alcalde de Arriaga anunció entonces que posteriormente proporcionaría información sobre el asunto.
Eso confirma algo políticamente incómodo:
los residuos siguen siendo un problema abierto en Arriaga.
Mientras desde arriba se habla de agroindustria, generación y distribución de energía eléctrica y metales como vocaciones productivas del nuevo Polo, abajo todavía hay preguntas elementales sobre qué se hace con la basura.
La contradicción es difícil de esconder.
Queremos un Arriaga industrial, pero primero habría que demostrar que podemos administrar correctamente los residuos del Arriaga que ya existe.
EL COCAL TIENE MÁS HISTORIA DE LA QUE PARECE
Hay otro detalle que merece atención.
El Cocal no apareció en 2025.
Documentos del propio Congreso de Chiapas muestran que en 2007 el Ayuntamiento acreditaba ser propietario de 67 hectáreas, 76 áreas y 59 centiáreas de ese predio mediante la escritura pública número 9,033.
De aquella superficie se segregaron entonces alrededor de 2.92 hectáreas para la construcción de la autopista Ventosa-Arriaga.
Y existe además registro oficial de otra operación en 2016 sobre 120 mil 676.76 metros cuadrados de El Cocal, autorizados para su venta a una empresa que instalaría infraestructura agroindustrial.
Ahora aparecen otras 48.82 hectáreas destinadas al Polo de Desarrollo.
Por eso sería saludable que el Ayuntamiento hiciera público el historial completo del inmueble.
¿Cuánto medía originalmente El Cocal?
¿Qué fracciones fueron segregadas?
¿Cuáles fueron vendidas?
¿Cuáles donadas?
¿Cuánto quedó en poder del municipio?
¿Cuáles son actualmente sus medidas, colindancias y claves catastrales?
No porque exista necesariamente una irregularidad, sino porque hablamos de patrimonio público.
Y el patrimonio público se explica con documentos, no con confianza política.
SOBRE EL SUPUESTO RECLAMO DE PROPIEDAD
En Arriaga también circulan señalamientos sobre una persona identificada como Armando N., quien presuntamente reclamaría derechos sobre parte de esos terrenos derivados de una operación realizada años atrás.
Hasta este momento, ese señalamiento no debe presentarse como un hecho probado.
No localizamos públicamente una escritura, sentencia, inscripción registral o expediente judicial que permita sostener que esa persona sea propietaria de una fracción comprendida dentro de las 48.82 hectáreas.
Y existe un documento federal que pesa en sentido contrario.
La Declaratoria publicada en el Diario Oficial de la Federación señala expresamente que la propiedad del inmueble fue acreditada mediante el instrumento notarial número 28, de fecha 27 de abril de 2026, formalizado ante el Notario Público número 9 de la Ciudad de México y del Patrimonio Inmobiliario Federal.
Además establece que el inmueble se encuentra libre de gravámenes.
Por eso, si alguien asegura tener derechos sobre una parte del polígono, tendrá que demostrarlo documentalmente.
Pero también sería conveniente que el Ayuntamiento transparente el expediente.
No debería existir inconveniente alguno si todo está jurídicamente limpio.
PATRINOS NO PUEDE VENDER SOLAMENTE LA MITAD BONITA DEL DESARROLLO
Ese es finalmente el problema político.
Alejandro Patrinos quiere colocar al Polo de Desarrollo entre los grandes activos de su administración.
Está en su derecho.
Pero entonces tendrá que aceptar también las preguntas que acompañan un proyecto de semejante tamaño.
Porque el desarrollo no consiste solamente en conseguir empresas.
Significa agua.
Drenaje.
Electricidad.
Movilidad.
Vivienda.
Ordenamiento urbano.
Protección ambiental.
Y manejo de residuos.
Un Polo Industrial puede multiplicar la actividad económica de Arriaga.
También puede multiplicar su demanda de servicios.
Y si actualmente existen dificultades para resolver de manera definitiva qué hacer con los residuos del municipio, alguien debería explicar qué ocurrirá cuando aumenten la población flotante, las actividades económicas y las necesidades de infraestructura.
LA BASURA TAMBIÉN VOTA
Patrinos todavía tiene tiempo.
Puede publicar el expediente completo de El Cocal.
Puede mostrar las escrituras.
Puede explicar cada desincorporación.
Puede informar cuánto patrimonio municipal queda en ese polígono.
Y puede presentar algo todavía más importante para los habitantes:
un proyecto serio, autorizado, financiado y verificable para la disposición final de los residuos de Arriaga.
Porque en 2027 seguramente escucharemos mucho sobre el Polo de Desarrollo, el Corredor Interoceánico, las inversiones que vienen y el futuro prometedor de Arriaga.
Pero las elecciones municipales no se ganan solamente hablando del futuro.
También pesan los problemas que quedaron sin resolver en el presente.
Y mientras Alejandro Patrinos presume casi medio millón de metros cuadrados entregados para construir el Arriaga del mañana, hay una pregunta mucho más sencilla que su administración debería contestar:
¿DÓNDE Y CÓMO VA A DISPONER ARRIAGA SU BASURA DE MANERA DEFINITIVA, LEGAL Y AMBIENTALMENTE SEGURA?
Porque antes de presumir una ciudad industrial hay que demostrar que se puede administrar la ciudad que ya existe.
Y si para el Polo hubo terreno, trámites, decreto, escritura y declaratoria federal, sería bueno saber por qué para resolver definitivamente la basura los ciudadanos todavía no conocen, con esa misma precisión, el terreno, el proyecto, el presupuesto y la fecha.
