PARIDAD DE ESCAPARATE: EL GOBERNADOR, SU CONGRESO, LA CORTE Y LAS MUJERES QUE NECESITA PARA 2027
PARIDAD DE ESCAPARATE: EL GOBERNADOR, SU CONGRESO, LA CORTE Y LAS MUJERES QUE NECESITA PARA 2027
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas | 8 de octubre de 2026
@ChiapasEnLaMira
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar grabó un mensaje dirigido a «todas las mujeres de Chiapas». Informó que el Partido Acción Nacional impugnó ante la Suprema Corte la reforma de paridad efectiva, que busca que las mujeres no solo sean candidatas, sino que lleguen a las presidencias municipales.
Prometió defenderla, acompañar al Congreso ante ministras y ministros, dar a conocer quiénes se oponen y, si hace falta, encabezar «el primer éxodo de las mujeres desde Chiapas hasta la Suprema Corte».
Detrás del discurso de empoderamiento hay otra cosa: control de los municipios rumbo a 2027. Y las mujeres, otra vez, como plataforma.
LO DIJO ÉL MISMO
No hace falta adivinar. El gobernador llamó a esta reforma «una gran oportunidad política». No dijo una oportunidad para las mujeres. Dijo política.
También habló del coraje de los hombres que «quedaron fuera de las candidaturas». Es decir, la reforma ya está decidiendo quién entra y quién se queda afuera. Y quien tiene la lista en la mano puede sacar a los que le estorban y poner a mujeres que le deban el favor.
Además, aseguró que la iniciativa «salió del sentir de las mujeres de Chiapas». ¿En qué foros, en qué consultas, con qué organizaciones? En su mensaje, las mujeres no aparecen como quienes exigieron y ganaron un derecho, sino como quienes reciben un beneficio del gobernador.
¿QUÉ GANA EL GOBERNADOR?
124 ayuntamientos no son poca cosa.
Son dinero. Cada municipio recibe el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN), que llega del Ramo 33 del presupuesto federal y debe destinarse a agua potable, drenaje, electrificación, caminos y vivienda para la población en pobreza. En Chiapas son millones de pesos al año por municipio. Alcaldesas cercanas al gobierno significan obras, contratos y proveedores alineados con el grupo en el poder.
Son votos. En 2027 Chiapas renovará su Congreso y sus 124 ayuntamientos. Cada presidencia municipal tiene direcciones, DIF, programas de apoyo y una red de agentes, comités y líderes que conocen casa por casa a la población. Esa estructura es la que se activa para llenar eventos y llevar gente a votar.
Es la sucesión. El periodo del gobernador termina en 2030 y no hay reelección. Quien llegue a ese año con los municipios y el Congreso de su lado decidirá quién se queda con Chiapas, y tendrá la tranquilidad de que nadie revisará con lupa las cuentas del sexenio.
Y es su futuro en Morena. Antes de gobernar, Eduardo Ramírez fue coordinador de los senadores de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado. Su carrera se ha construido negociando cargos dentro del partido. Entregar un estado disciplinado y con votos asegurados le sirve para negociar lo que sigue.
La pregunta es si las mujeres de Chiapas son la causa o el escalón.
UN CONGRESO QUE LEE
El gobernador repartió los papeles: él se encargará de «la parte política» y el Congreso de «la parte jurídica».
La presidenta de la Mesa Directiva, Marcela Castillo Atristain, guardó silencio hasta que habló él. Ella misma lo ha dicho en público: «ya me encaminó mi gober».
Después apareció leyendo un boletín. La presidenta del Poder Legislativo no explicó con sus palabras la ley que su Congreso aprobó. La leyó. Y en ese texto el nombre del gobernador aparece dos veces, por si quedaba duda: «impulsada por el gobernador» y «propuesta por el gobernador».
De cómo funciona la reforma, apenas una línea sobre alternancia de género en las candidaturas. Nada sobre cómo se repartirán los municipios, quién decidirá ni qué candados habrá.
No sorprende. Cuando la reforma se aprobó por unanimidad, con el gobernador y su gabinete en el recinto, en Chiapas en la Mira documentamos que varias diputadas y diputados no supieron explicar qué habían votado.
UNA CORTE A LA QUE SE LE RECUERDA QUIÉN MANDA
Esto no es una defensa del PAN, que también mandó a las mujeres a perder y no tiene autoridad moral en el tema. Lo que importa es para qué usa el gobernador esta pelea.
La Corte que va a resolver llegó en septiembre de 2025 por la elección judicial, una jornada en la que votó alrededor del 13% del padrón y en la que circularon los «acordeones» con los nombres que convenían al partido en el poder. La mayoría de quienes hoy la integran aparecían en esos acordeones.
Por eso el mensaje no va dirigido al PAN. Va dirigido a la Corte. Anunciar que irá a «exponer» la reforma ante ministras y ministros, exhibir a quienes se oponen y convocar a un «éxodo» de mujeres hasta la capital es una forma de recordarle al tribunal de qué lado está el poder.
¿Y quién va a pagar los camiones, la comida y los viáticos de ese «éxodo»?
ESTO YA LO VIMOS
En 1926, Florinda Lazos León fue electa al Congreso de Chiapas, una de las primeras diputadas del país. No la puso ningún gobernador: la llevaron su lucha y su propio periódico, La Gleba. Ese mismo año pidió a las mujeres no dejarse usar como carne de cañón por los intereses del poder.
En 1937, el voto femenino pasó por ambas cámaras del Congreso de la Unión, pero nunca se publicó. El partido oficial temía que las mujeres votaran por la oposición. El derecho llegó hasta 1953, cuando le convino, y desde entonces se organizó a las mujeres como votantes, acarreadas y gestoras de colonia.
En 2015, en Chiapas, el Partido Verde, entonces en el poder, registró 106 hombres y 14 mujeres para las alcaldías. El Tribunal Electoral tuvo que ordenarle respetar la paridad. El estado llegó a estar entre los que menos alcaldesas tenían en el país, con apenas 13%.
En 2016, la alcaldesa de Chenalhó, Rosa Pérez Pérez, fue obligada a renunciar. El presidente del Congreso era Eduardo Ramírez, quien fue retenido por los inconformes y vestido con ropa tradicional de mujer tsotsil para escuchar sus demandas. Sabe por experiencia propia que ganar no garantiza gobernar.
En 2018, durante el gobierno de Manuel Velasco Coello, Chiapas fue noticia nacional por las «manuelitas». El entonces consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, denunció que 51 mujeres electas renunciaron para dejarle sus lugares a hombres. Las consejeras del IEPC señalaron indicios de que los partidos lo tenían planeado desde el registro.
Lo que vemos hoy no es nuevo. Entonces fueron las «manuelitas». ¿En 2027 les tocará llamarse «oscaritas»?
Hoy, el gobernador asiste a asambleas de mujeres que llevan el nombre de Florinda Lazos León y las convoca a marchar por una reforma que él mismo llama «una gran oportunidad política». Las cifras, las trampas y las renuncias las construyó la misma clase política que hoy se presenta como defensora de las mujeres.
LO QUE NO DICE EL MENSAJE
Si nadie explica quién decide y no hay candados, la paridad efectiva puede terminar en lo de siempre: esposas, hermanas o hijas en el cargo mientras el poder lo ejerce el mismo hombre. En Chiapas hay alcaldes que ya se turnan la presidencia con sus parejas.
Y si las mujeres son prioridad, en Chiapas sigue vigente la Alerta de Violencia de Género. Las madres que buscan a sus hijos e hijas continúan en solitario. Para ellas no hay éxodo.
En 1953 se les necesitó como votantes, en 2018 como relleno de planillas y hoy como contingente para marchar a la Corte.
¿LLEGARÁN LAS MUJERES A GOBERNAR CHIAPAS O SOLO A CUIDARLE EL LUGAR A QUIEN LAS MANDÓ?
