SI SE VA SIN INFORME, ¿CÓMO SABRÁN LOS PUEBLOS DE LA SIERRA SI LA GOBERNABILIDAD FUE ALGO MÁS QUE UN DISCURSO?
SE VA DE LA SIERRA CON UN «GRACIAS» Y SIN UN INFORME
Comitán de Domínguez, Chiapas | 9 de octubre de 2026
@ChiapasEnLaMira
Antonieta Ruiz Suárez dejó la Subsecretaría de Gobierno de la Región Sierra Mariscal con un mensaje de despedida. Agradeció la confianza del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el respaldo de autoridades municipales y equipos de trabajo. Dijo que vuelve «a casa», a la Meseta Comiteca-Tojolabal. Lo que no dijo es qué deja en la Sierra.
Y en la Sierra hay mucho que contar. Según datos del Inegi publicados por Expansión en septiembre, Chicomuselo es el municipio con mayor proporción de población desplazada del país: más de una cuarta parte de sus habitantes dejó su hogar por violencia o inseguridad entre 2020 y 2025. Frontera Comalapa, Bejucal de Ocampo y Amatenango de la Frontera también están entre los más afectados del estado. Todos son municipios de la Sierra Mariscal.
Una subsecretaría regional de Gobierno existe para eso: atender conflictos, mediar y sostener la gobernabilidad. Por eso las preguntas son obligadas. ¿Cuántos conflictos se atendieron? ¿Cuántas familias desplazadas pudieron regresar? ¿Qué acuerdos se firmaron? La despedida no ofrece una sola cifra.
Hay otro detalle. El directorio oficial de la Secretaría General de Gobierno y Mediación todavía la registra como subsecretaria de la Meseta Comiteca. En Sierra Mariscal aparece otro nombre: Andrés Carballo Bustamante. Y el 8 de octubre, una columna de Cuarto Poder reportó que el secretario Jorge Enrique Hernández Bielma la presentó otra vez en la Meseta. ¿Desde cuándo estuvo en la Sierra? ¿Con qué nombramiento? Si el propio gobierno no tiene claro quién despacha dónde, ¿cómo lo va a saber el ciudadano que busca a quién acudir?
Su trayectoria pública documentada es breve. En octubre de 2024 aparecía como coordinadora de Oficinas de Enlace en el estado, en una mesa de trabajo de la Secretaría de Movilidad y Transporte. Después llegó a las subsecretarías regionales. No hay registro público de señalamientos en su contra, y eso hay que decirlo. Pero tampoco hay registro público de resultados.
El problema va más allá de una funcionaria. Es un modelo en el que los cargos regionales rotan como piezas de ajedrez, se anuncian con agradecimientos al gobernador y se cierran sin rendir cuentas. «Volver a casa» suena bonito, pero un cargo público no es una casa: es una responsabilidad pagada con dinero de los chiapanecos.
En la Sierra queda una región herida y en la Meseta la espera otra. Los pobladores de ambas tienen derecho a saber qué se hizo y qué se hará.
Fuentes: Expansión Política (datos del Inegi, septiembre 2026); Directorio de la Secretaría General de Gobierno y Mediación de Chiapas; columna «Portafolios Político», Cuarto Poder (8 de octubre de 2026); Secretaría de Movilidad y Transporte de Chiapas (octubre 2024).
SI SE VA SIN INFORME, ¿CÓMO SABRÁN LOS PUEBLOS DE LA SIERRA SI LA GOBERNABILIDAD FUE ALGO MÁS QUE UN DISCURSO?
Si usted llegó hasta aquí, gracias por leernos.
