EMILIANO ZAPATA: EL PODER CAMBIA DE SILLA, PERO NO DE FAMILIA

 EMILIANO ZAPATA: EL PODER CAMBIA DE SILLA, PERO NO DE FAMILIA

EMILIANO ZAPATA: EL PODER CAMBIA DE SILLA, PERO NO DE FAMILIA

Emiliano Zapata, Chiapas | 25 de agosto de 2026

En Emiliano Zapata hay una pregunta que comienza a resultar incómoda:

¿cuánto poder necesita una familia para considerar que ya gobernó suficiente?

Porque detrás de la administración de Jesús Enrique Reyes Nájera, presidente municipal emanado de Morena, no existe precisamente una historia de renovación política.

Existe continuidad.

Y bastante.

En abril de 2022, Marién Alejandra Román Granados ganó la elección extraordinaria para encabezar el Ayuntamiento de Emiliano Zapata por la coalición integrada por Morena y el Partido Verde.

El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación la reconoce documentalmente como presidenta constitucional del municipio.

Después vino 2024.

Y el poder municipal no se alejó demasiado.

Pasó de la esposa al esposo.

DE LA ALCALDESA AL ALCALDE

En el proceso electoral de 2024, Morena postuló a Jesús Enrique Reyes Nájera, conocido electoralmente como “El Inge Kike”, para la Presidencia Municipal de Emiliano Zapata.

Ganó.

Y comenzó así el periodo municipal 2024-2027.

Pero Marién Alejandra Román Granados tampoco salió de la estructura gubernamental.

Ahora aparece acompañando permanentemente al alcalde como presidenta honoraria del Sistema DIF Municipal.

Primero ella en la Presidencia y él dentro de la vida política municipal.

Después él en la Presidencia y ella en el DIF.

Cambian los cargos.

Cambian las oficinas.

Pero el apellido político permanece alrededor del poder.

Y entre 2022, 2023, 2024, 2025 y 2026, Emiliano Zapata atraviesa ya cinco años calendario con el mismo núcleo familiar colocado en posiciones centrales de la administración municipal.

No son cinco años completos de Reyes Nájera como alcalde.

Son más de cuatro años de continuidad político-familiar, entrando ya en su quinto año.

Y esa diferencia debe decirse con precisión.

Porque el cuestionamiento no necesita exageraciones.

Los documentos resultan suficientemente incómodos.

HASTA EL PARENTESCO LLEGÓ A LOS TRIBUNALES

La sucesión entre esposos no es una interpretación periodística.

El parentesco fue precisamente uno de los asuntos que tuvieron que discutirse jurídicamente antes del proceso electoral de 2024.

El 19 de enero de 2024, el Tribunal Electoral de Chiapas resolvió diversos juicios relacionados con la disposición legal que impedía contender a familiares o cónyuges de presidentes municipales en funciones.

La norma establecía, entre otras restricciones, no ser cónyuge del presidente municipal en funciones.

El Tribunal consideró que esa limitación vulneraba el derecho político-electoral a ser votado y decidió inaplicarla en los asuntos analizados, incluyendo Emiliano Zapata.

Legalmente quedó abierta la puerta.

Y políticamente ocurrió exactamente lo que aquella disposición buscaba evitar:

el poder pasó de un cónyuge al otro.

Eso no convierte la elección de Reyes Nájera en ilegal.

Pero sí permite preguntar si Emiliano Zapata está presenciando una transformación política o simplemente una administración familiar del relevo.

MORENA EN EL GOBIERNO Y MORENA DESDE EL GOBIERNO

Reyes Nájera no oculta su filiación.

Fue candidato de Morena en 2024.

El 8 de julio de 2025, participó en una asamblea encabezada por dirigentes morenistas y refrendó públicamente su compromiso con los principios del partido.

Y el 19 de agosto de 2025, una publicación fue todavía más explícita: lo presentó participando en una Asamblea Informativa de Comités Seccionales como representante municipal de Morena.

Perfectamente legítimo militar en un partido.

Pero tratándose de un presidente municipal, la pregunta pública es otra:

¿dónde termina el alcalde de todos los habitantes y dónde comienza el operador territorial de Morena?

Porque una cosa es gobernar emanado de un partido.

Otra es convertir la estructura política municipal en extensión permanente de la organización partidista.

MUCHA FE EN EL DISCURSO; LAS COMUNIDADES PIDEN OBRAS

Hay otro elemento peculiar en el gobierno de Reyes Nájera.

La religión ocupa un espacio particularmente visible en algunas acciones y mensajes de su administración.

El 9 de febrero de 2025, Reyes Nájera y Marién Román sostuvieron una reunión con distintas confesiones religiosas del municipio y el alcalde se comprometió a brindar apoyo para infraestructura.

El asunto no quedó en palabras.

El 19 y 20 de julio de 2025 se informó que el Ayuntamiento entregó cemento a seis iglesias y anunció además que proporcionaría grava.

El mensaje atribuido al gobierno municipal llegó incluso a afirmar que donde se construye una iglesia también se edifica el alma del pueblo.

Después vino otra entrega.

El 16 de septiembre de 2025, se reportó nuevamente la distribución de cemento a distintas iglesias de la cabecera municipal y comunidades, con participación del alcalde, su esposa y el director de Asuntos Religiosos.

El propio comunicado explicó que los materiales serían utilizados para continuar la construcción de Casas de Oración y Consagración a Dios.

Aquí las preguntas son obligatorias.

¿De qué partida salió el cemento?

¿Cuánto se compró?

¿Cuánto costó?

¿Quién lo vendió?

¿Qué iglesias recibieron material?

¿Con qué criterios fueron seleccionadas?

¿Existe padrón de beneficiarios?

¿Qué fundamento utilizó el Ayuntamiento para financiar materiales destinados a infraestructura religiosa?

La existencia de una Dirección de Asuntos Religiosos o el diálogo institucional con las iglesias no son por sí mismos irregularidades.

Pero cuando aparecen materiales adquiridos o distribuidos por un Ayuntamiento para construir templos, transparencia y rendición de cuentas dejan de ser opcionales.

Especialmente en un Estado constitucionalmente laico.

CEMENTO PARA IGLESIAS; COMUNIDADES RECLAMANDO INFRAESTRUCTURA

Y aquí aparece el contraste político más incómodo.

Mientras el gobierno municipal presumía cemento y grava para iglesias, hoy habitantes reclaman obras públicas y compromisos que aseguran permanecen incumplidos.

Nuevo Vicente Guerrero es particularmente revelador.

El 21 de enero de 2025, Reyes Nájera inauguró ahí un domo y presentó la obra como prueba de que las comunidades alejadas estaban siendo atendidas. Incluso vinculó la entrega con la llamada Cuarta Transformación.

Ahora habitantes de esa comunidad han participado en la protesta por nuevas obras y compromisos pendientes.

Una cosa debe quedar clara:

El domo sí existe y debe reconocerse.

Pero entregar una obra no significa haber resuelto todas las necesidades de una localidad.

Y mucho menos permite declarar cumplidos compromisos distintos que los habitantes aseguran seguir esperando.

Por eso el alcalde debe abandonar la propaganda y publicar documentos.

¿Qué prometió?

¿Qué firmó?

¿Qué presupuestó?

¿Qué contrató?

¿Qué terminó?

¿Y qué todavía debe?

PORQUE OBRAS SÍ PRESUME

Sería incorrecto afirmar que durante su administración no existe absolutamente ninguna obra.

La propaganda y las publicaciones institucionales han presentado intervenciones en caminos, calles, servicios, espacios deportivos y apoyos comunitarios.

También aparecen apoyos económicos para deportistas durante abril de 2025, entrega de zapatos al selectivo municipal en agosto de 2025 y realización de diferentes actividades municipales.

El problema es otro.

Después de más de cuatro años de continuidad del mismo núcleo familiar alrededor del gobierno municipal, una comunidad no debería necesitar tomar la Presidencia para conseguir atención.

No después de cuatro años.

No entrando al quinto.

No después de campañas.

No después de informes.

No después de innumerables fotografías.

“EL LIBERTADOR DE CHIAPAS”

También resulta revelador el lenguaje político del alcalde.

El 30 de julio de 2025, durante una visita del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar a Emiliano Zapata, Reyes Nájera lo llamó públicamente “el libertador de Chiapas”.

Cada político decide cuánto elogio está dispuesto a dedicarle a sus superiores.

Pero un presidente municipal debería recordar que su función fundamental no es construir altares políticos.

Es resolver problemas.

Las comunidades no necesitan libertadores.

Necesitan agua.

Caminos.

Drenaje.

Infraestructura.

Servicios.

Y obras terminadas.

EL PROBLEMA NO ES LA FE; ES CONFUNDIR PRIORIDADES

Nadie tendría por qué cuestionar la religión personal de Reyes Nájera.

El alcalde puede creer en Dios, practicar la religión que decida y expresar sus convicciones personales dentro de los límites legales.

El cuestionamiento comienza cuando la acción de gobierno se mezcla con infraestructura religiosa y materiales entregados por una institución pública.

Y aumenta cuando, al mismo tiempo, ciudadanos reclaman infraestructura civil pendiente.

No se trata de atacar iglesias.

Se trata de preguntar cuál debe ser la prioridad del presupuesto público.

Porque el dinero municipal no tiene religión.

Es dinero de todos.

Del católico.

Del evangélico.

Del adventista.

Del creyente de cualquier confesión.

Y también del ciudadano que no profesa ninguna.

CINCO AÑOS POLÍTICOS DESPUÉS, ¿TODAVÍA FALTA TIEMPO?

El problema de permanecer demasiado cerca del poder es que llega un momento en que resulta imposible culpar a quienes estuvieron antes.

Marién Alejandra Román llegó a la Presidencia en abril de 2022.

Reyes Nájera tomó el relevo después de la elección de 2024.

Estamos en agosto de 2026.

Ya transcurrieron más de cuatro años desde que este núcleo familiar se instaló en el centro político del municipio y atraviesa su quinto año calendario de continuidad.

¿Todavía necesitan conocer las comunidades?

¿Todavía necesitan diagnosticar necesidades?

¿Todavía necesitan tiempo para saber qué caminos faltan?

¿Todavía necesitan reuniones para descubrir qué obras fueron prometidas?

Porque llegará 2027 y nuevamente habrá elecciones.

Y entonces seguramente volverán las palabras de siempre:

continuidad,

transformación,

unidad,

pueblo,

esperanza.

Quizá hasta fe.

Pero gobernar no consiste en repetir palabras poderosas.

Consiste en entregar resultados.

EL PODER TAMBIÉN GENERA ADICCIÓN

Hay políticos que entienden el cargo como un servicio temporal.

Y hay grupos que parecen comprenderlo como patrimonio que debe conservarse.

Primero gobierna uno.

Después el cónyuge.

Uno deja la Presidencia y aparece en otra institución.

El otro ocupa el despacho principal.

Mientras tanto el partido conserva territorio, la estructura continúa y la familia permanece alrededor de las decisiones.

Legal puede ser.

Pero políticamente merece ser cuestionado.

Porque la democracia no debería convertirse en una carrera de relevos entre miembros de una misma familia.

Y menos cuando, después de años alrededor del Ayuntamiento, todavía existen ciudadanos que necesitan movilizarse para reclamar lo elemental.

Por eso, antes de pensar quién seguirá en 2027, Enrique Reyes Nájera debería responder por 2026.

Antes de hablar de continuidad, que explique los pendientes.

Antes de repartir más cemento, que transparente el que ya repartió.

Antes de hablar de fe, que cumpla los compromisos públicos.

Antes de elogiar libertadores, que atienda a sus comunidades.

Y antes de pensar en conservar el poder, que recuerde algo básico:

EL AYUNTAMIENTO DE EMILIANO ZAPATA NO ES HERENCIA, NO ES PATRIMONIO FAMILIAR Y NO LE PERTENECE A MORENA. LE PERTENECE A LOS CIUDADANOS.

La pregunta final

¿EN EMILIANO ZAPATA GOBIERNA UN PROYECTO PARA LAS COMUNIDADES O UN PROYECTO FAMILIAR PARA CONSERVAR EL PODER?

Chiapas en la Mira

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