DAVID HERNÁNDEZ, EL “INTOCABLE” DE TUXTLA: UN SECRETARIO CON RESPALDO ARRIBA Y UN ALCALDE CON LOS BRAZOS CRUZADOS

 DAVID HERNÁNDEZ, EL “INTOCABLE” DE TUXTLA: UN SECRETARIO CON RESPALDO ARRIBA Y UN ALCALDE CON LOS BRAZOS CRUZADOS

DAVID HERNÁNDEZ, EL “INTOCABLE” DE TUXTLA: UN SECRETARIO CON RESPALDO ARRIBA Y UN ALCALDE CON LOS BRAZOS CRUZADOS

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas | 17 de agosto de 2026
Por Chiapas En La Mira

En Seguridad Pública Municipal de Tuxtla ya no basta preguntar qué está haciendo David Hernández Pérez.

La pregunta más incómoda es otra:

¿QUIÉN LO SOSTIENE?

Porque cuando un secretario atraviesa polémicas, recibe cuestionamientos desde dentro de la corporación, enfrenta reclamos públicos y aun así permanece como si nada pudiera tocarlo, la fama de “intocable” comienza a tener una explicación política.

Y esa explicación apunta hacia arriba.

Cuando David Hernández llegó a Seguridad Pública Municipal, el nombramiento no fue presentado como una decisión ordinaria del alcalde. El acto estuvo encabezado también por Óscar Alberto Aparicio Avendaño, secretario de Seguridad del Pueblo, y por el subsecretario estatal Álvaro Serrano. Incluso medios locales reportaron que Aparicio participó directamente en la entrega del nombramiento.

Hay un dato todavía más revelador.

El propio Ángel Torres Culebro declaró entonces que el relevo formaba parte de una “estrategia estatal” de seguridad.

Así que cuando en medios y círculos políticos de Tuxtla se dice que Aparicio puso a David Hernández, no se trata de una versión nacida completamente de la nada. Lo comprobable es que el secretario estatal estuvo en su designación y que el propio alcalde presentó el movimiento como parte de una estrategia estatal.

Y ahí comienza el problema de Ángel Torres.

UN ALCALDE QUE PARECE INVITADO EN SU PROPIA ADMINISTRACIÓN

David Hernández es secretario municipal.

En teoría responde al presidente municipal.

En la práctica, cada vez resulta más difícil saber dónde termina la autoridad de Ángel Torres y dónde comienza la influencia de quienes realmente pesan en la estructura de seguridad.

Porque David Hernández permanece.

Y Ángel Torres observa.

Pasó cuando las Madres en Resistencia reclamaron por el operativo realizado en el Libramiento Norte.

Pasó cuando se exigieron responsabilidades.

Y ahora vuelve a ocurrir cuando desde dentro de la propia Policía Municipal llegan señalamientos por presunto hostigamiento laboral.

Dos elementos femeninos denuncian que fueron puestas a disposición por no acudir a un evento cuando, según la información proporcionada a este medio, estaban de vacaciones.

Sus identidades se reservan para evitar represalias.

El señalamiento alcanza además a Lenin Ostilio Urbina Trujillo, identificado por las denunciantes como encargado de Prevención del Delito.

La pregunta es simple:

¿DESDE CUÁNDO ESTAR DE VACACIONES SE CONVIRTIÓ EN UNA FALTA LABORAL?

Si existe una orden que obligaba a presentarse, publíquenla.

Si sus vacaciones fueron canceladas, acrediten cuándo y cómo se les notificó.

Si no existe nada de eso, entonces estamos ante una actuación que merece investigarse.

No hay mucha ciencia.

EL ANTECEDENTE QUE ÁNGEL TORRES QUISIERA OLVIDAR

El episodio de las madres buscadoras dejó perfectamente retratada la relación de fuerzas.

Mujeres que buscaban a sus desaparecidos terminaron enfrentándose con policías municipales durante el retiro de un bloqueo.

David Hernández reconoció posteriormente que había ordenado el operativo.

Hubo reclamos.

Hubo exigencias de renuncia.

Hubo presión sobre el alcalde.

David Hernández siguió sentado en la misma oficina.

Ese precedente importa porque ayuda a entender por qué dentro de la dependencia algunos trabajadores lo perciben como alguien al que no le ocurre nada.

Un secretario municipal puede cometer errores.

Lo extraño es cuando políticamente parece sobrevivir a todos.

EL PROBLEMA DE ÁNGEL TORRES ES QUE DESDE ADENTRO SE LO ESTÁN COMIENDO

Ángel Torres quiere proyectar control político.

Pero dentro de su propia administración la imagen es otra.

Tiene un secretario de Seguridad cuya llegada fue presentada públicamente como parte de una estrategia estatal y con participación directa de Óscar Aparicio.

Tiene policías denunciando presiones.

Tiene antecedentes de confrontación con madres buscadoras.

Y tiene un Ayuntamiento donde cada vez resulta más válida una pregunta:

¿MANDA ÁNGEL TORRES O SOLAMENTE ADMINISTRA LOS ESPACIOS QUE OTROS LE DEJAN?

Ese es el verdadero desgaste.

Porque un alcalde puede sobrevivir a una oposición fuerte.

Lo difícil es sobrevivir cuando desde adentro de su gobierno comienzan a exhibir sus límites.

ÁNGEL TAMPOCO LLEGÓ POLÍTICAMENTE SOLO

La historia política reciente de Ángel Torres tampoco puede separarse de los grupos nacionales de Morena.

Cuando Adán Augusto López Hernández construía su estructura rumbo a la sucesión presidencial de 2024, Ángel Torres —entonces secretario estatal de Obras Públicas— apareció públicamente en actos de promoción de su proyecto político en Chiapas. Una columna de la época documentó su presencia junto a otros funcionarios estatales en un evento de apoyo al entonces secretario de Gobernación.

Eso no convierte automáticamente a Ángel en subordinado permanente de Adán Augusto.

Pero sí explica por qué su trayectoria ha sido leída dentro de Morena como parte de una red política que no nació precisamente alrededor del actual grupo gobernante estatal.

Y hoy esa circunstancia pesa.

Porque mientras otros actores tienen anclajes fuertes dentro del nuevo poder estatal, Ángel Torres parece obligado a convivir con estructuras y funcionarios que no necesariamente surgieron de su círculo.

El resultado empieza a verse:

un alcalde al que desde afuera le ponen condiciones y desde adentro le comen autoridad.

Y DAVID HERNÁNDEZ LO SABE

Ahí está quizá la parte más delicada.

Un funcionario sabe cuándo su jefe puede removerlo.

Y también sabe cuándo su jefe políticamente tendría dificultades para hacerlo.

Por eso la percepción de impunidad importa.

No porque podamos afirmar sin una investigación que David Hernández haya cometido cada una de las conductas que le atribuyen.

Eso deberá probarse.

Pero sí podemos preguntar por qué tantas inconformidades terminan chocando contra la misma pared.

David Hernández permanece.

Y permanece después de episodios que a otros funcionarios municipales probablemente ya les habrían costado el puesto.

MUCHO “HUMANISMO”; POCA REVISIÓN HACIA ADENTRO

El gobierno estatal habla constantemente de humanismo.

Entonces aplíquese también en las corporaciones.

Que se investigue si dos policías fueron presionadas estando de vacaciones.

Que se revise la actuación de Lenin Ostilio Urbina Trujillo.

Que David Hernández explique los procedimientos.

Y que Ángel Torres deje de actuar como espectador.

Porque el humanismo sirve de poco cuando solo aparece en los discursos del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, mientras debajo de la estructura trabajadores denuncian miedo a sus propios superiores.

ÁNGEL QUIERE MÁS TUXTLA, PERO PRIMERO TENDRÍA QUE DEMOSTRAR QUE CONTROLA LA QUE YA GOBIERNA

Ese es el remate político.

Ángel Torres puede pensar en elecciones, continuidad o cualquier proyecto futuro.

Pero antes debería demostrar algo mucho más elemental:

que gobierna su propio Ayuntamiento.

Porque si un secretario municipal tiene fama de intocable porque se le atribuye respaldo desde la Secretaría de Seguridad del Pueblo; si hubo madres buscadoras exigiendo su salida y no pasó nada; si ahora existen nuevas denuncias internas y tampoco ocurre nada, entonces el problema ya dejó de llamarse solamente David Hernández.

También se llama Ángel Torres Culebro.

Un presidente municipal no puede pedir otra oportunidad mientras dentro de su propia casa los funcionarios comienzan a parecer más fuertes que él.

Y si David Hernández verdaderamente es intocable, alguien debería explicarnos por qué.

Pero si no lo es, entonces Ángel Torres tiene una oportunidad muy sencilla para demostrarlo:

QUE INVESTIGUE, QUE PONGA ORDEN Y QUE DEJE DE MIRAR CON LOS BRAZOS CRUZADOS.

Porque a este paso, antes de que la oposición derrote políticamente a Ángel Torres, se lo van a terminar comiendo desde adentro de su propio gobierno.

Chiapas en la Mira

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