PUENTE CAÍDO, GOBIERNO AUSENTE… Y UN DUEÑO QUE DIJO “HASTA AQUÍ”
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Ocosingo; Chiapas 27 de marzo de 2026
En Ocosingo, el debate se encendió rápido: que si un “abusivo” cerró el paso, que si dejó incomunicadas a comunidades, que si es un exceso.
Pero casi nadie quiere voltear a ver el fondo del problema.
Ese puente no se cayó ayer.
Ese paso “provisional” no lleva semanas.
Lleva años.
Años en los que las autoridades no resolvieron.
Años en los que se normalizó cruzar por un terreno privado como si fuera vía pública.
Años en los que el dueño tuvo que aguantar tránsito, riesgos y afectaciones frente a su casa.
Y entonces sí: cuando el propietario decide cerrar, ahora resulta que el problema es él.
Aquí hay algo que no se puede ignorar:
la propiedad privada también es un derecho.
Si el paso provisional se instaló en su terreno, debía tener condiciones claras, tiempos definidos y una solución de fondo.
Nada de eso ocurrió.
Se volvió permanente lo que era temporal.
Y lo temporal, como suele pasar en México… terminó en abandono.
También hay otro punto incómodo:
se habla de “comunidades incomunicadas”, pero hay versiones que indican que existen rutas alternas, aunque menos prácticas.
¿Entonces es incomunicación total… o molestia por perder el camino más corto?
Porque no es lo mismo.
Y mientras tanto, el verdadero responsable sigue fuera del foco:
la autoridad que nunca reconstruyó el puente.
Es más fácil señalar al dueño que exigirle al gobierno.
Más fácil viralizar una imagen que explicar años de omisión.
Más fácil construir un “villano” que aceptar que el problema viene desde arriba.
El propietario no cerró un puente funcional.
Cerró un paso improvisado que nunca debió quedarse así.
Y si además hay riesgo de accidentes, como él mismo señala, la decisión deja de ser capricho… y entra en el terreno de la responsabilidad.
Pero aquí hay otro ángulo que no se puede ignorar.
La alcaldesa de Ocosingo, Angélica Méndez, es quien tendría que estar resolviendo este problema de fondo: reconstruir el puente, garantizar el paso y atender a las comunidades.
Sin embargo, mientras la infraestructura sigue en el abandono, ella ya aparece en dinámica de promoción política rumbo a proyectos del Partido Verde en el municipio.
Y así la realidad se vuelve evidente:
mientras un ciudadano cierra el paso en su propiedad por falta de soluciones, la autoridad responsable no está en la obra pública… está en la promoción.
Las comunidades esperando.
El puente sin reconstruirse.
Y el problema creciendo.
Aquí la pregunta no es por qué cerró.
La pregunta es:
¿por qué lo dejaron llegar a ese punto?
Porque cuando el Estado no resuelve, alguien más termina poniendo el límite.
Y en este caso, ese límite fue una cerca.
¿Tiene derecho el dueño a cerrar… o debió permitir que todo siguiera igual?
