¿QUIÉN ES LUZ MARÍA CASTILLO?LA DIPUTADA LOCAL DE MORENA HABLA DE RESPETO E INCLUSIÓN, PERO SU SUPLENTE IVANA MACÍAS, TAMBIÉN CON DISCAPACIDAD, LA DENUNCIA POR MALTRATO SISTEMÁTICO
¿QUIÉN ES LUZ MARÍA CASTILLO?
LA DIPUTADA LOCAL DE MORENA HABLA DE RESPETO E INCLUSIÓN, PERO SU SUPLENTE IVANA MACÍAS, TAMBIÉN CON DISCAPACIDAD, LA DENUNCIA POR MALTRATO SISTEMÁTICO
Primera parte
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas | 19 de octubre de 2026
@ChiapasEnLaMira
Luz María Castillo Moreno llegó al Congreso de Chiapas con una historia poderosa. Nació en Comitán, tiene discapacidad motriz, fue nadadora de alto rendimiento y estudió Derecho. En 2024 se convirtió en la primera diputada con discapacidad del estado, por la vía plurinominal de Morena, en el lugar que la ley reserva a personas con discapacidad.
Hoy esa historia tiene otra versión. Su suplente, Ivana Macías, también con discapacidad, y su familia la denunciaron ante la Fiscalía General del Estado de Chiapas y varias instancias más. Cuentan que en una reunión en la oficina de Luz María Castillo le quitaron a Ivana su celular, que le prohibieron ir a los eventos del gobernador porque le quitaba protagonismo a Luz María frente a las cámaras, que le pidieron escribir iniciativas para que otra las firmara y que le mandaron un recado amenazante a su madre. Además, en chats atribuidos a Luz María, al hablar de Ivana, se lee: “había que utilizarla”.
¿Pero quién es Luz María Castillo? Antes de llegar al Congreso fue regidora suplente y defensora municipal de Derechos Humanos en Comitán. Allá, su paso por esos cargos todavía da de qué hablar, y no siempre por la inclusión. Ella misma ha contado que trabajó con Eduardo Ramírez cuando era senador, que él la invitó al Senado y que de ahí vino la propuesta de Morena. Hoy lo llama su aliado.
Su historia personal la conocen todos los que la han escuchado en tribuna. Le negaron el preescolar. Un director la sacó de la secundaria. Años después, cuando llegó al Congreso como alumna destacada, alguien le dijo que ahí no había lugar para personas con discapacidad. Lo recordó en su discurso del 3 de diciembre de 2024.
Preside la Comisión de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad. En mayo de 2025 rindió homenaje en tribuna a las madres cuidadoras, empezando por la suya. En junio de 2026 corrigió a su compañera de bancada María Isabel Rodríguez Jiménez, que llamó “lamentable” a la discapacidad. Pero cuando la secretaria de la Mujer, Marian Vázquez González, habló de personas con “capacidades diferentes” en la glosa del informe, no dijo nada. Ese término ya no se usa porque disfraza la discapacidad en lugar de nombrarla. A su compañera diputada la confrontó; a la secretaria del gabinete legal del Ejecutivo se lo dejó pasar. En público, su defensa de la discapacidad parece tener jerarquías políticas.
En privado, la historia empieza en su propia fórmula. Ivana Linette Macías Ortiz es una joven con discapacidad múltiple: vive con parálisis cerebral y sordoceguera parcial. Es licenciada en Desarrollo Socioeconómico y licenciada en Inclusión Social. En 2024 tenía 21 años. La propia Luz María la presentó en entrevistas como otra joven con discapacidad, su compañera de fórmula. Llegaron juntas.
Nunca hubo un acercamiento real e inclusivo, y el poco que se simuló se rompió muy pronto, apenas unos meses después de tomar protesta. Lo que siguió quedó escrito en las denuncias que Ivana presentó ante la Fiscalía General del Estado de Chiapas, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC), la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), el Tribunal Electoral del Estado de Chiapas (TEECH) y el H. Congreso del Estado.
Según esas denuncias, todo empezó el 9 de diciembre de 2024, en un foro del IEPC, donde Luz María Castillo habría señalado indirectamente a Ivana y a su mamá frente a consejeras y asistentes, al decir que hay compañeros que tienen dos o tres discapacidades y que no tienen la capacidad de tomar decisiones, y que hay usurpación indirecta de un familiar cuando una diputada tiene el cargo, pero su familiar es la que decide, refiriéndose a su madre.
Después, el 9 de enero de 2025, Luz María citó a Ivana en su oficina del Congreso, asegurándole que era una instrucción del gobernador, sin la presencia de la madre de Ivana, que estaba hospitalizada. Ahí le quitaron el celular y la apartaron de la persona que la acompañaba para apoyarla. Para una joven con sordoceguera parcial, el celular no es un lujo: es su herramienta de apoyo para comunicarse con el mundo, así como su persona de apoyo es indispensable.
Le dijeron que no fuera a eventos del gobernador porque a Luz María “le quitaba cámara”: Ivana llamaba la atención de la prensa y Luz María no quería compartir el reflector. Que Ivana no era diputada, que solo había una diputada y era Luz María. Le pidieron que escribiera iniciativas para que Luz María las presentara, sin apoyarla de ninguna manera. No era cualquier encargo: Ivana es profesionista y activista, y sabe, desde su propia vida, qué hace falta legislar para que se convierta en política pública. Y le mandaron un recado para su mamá: quien la defendiera “se las iba a ver” con la diputada.
Al final de esa reunión, la llevaron a tomarse fotos con Luz María. Esas imágenes aparecieron después en las redes de la diputada como si nada hubiera pasado. La familia asegura que Ivana salió de ahí en crisis nerviosa y que el peritaje psicológico y victimológico registró una afectación grave.
De hecho, el primer episodio, y no menos importante, ocurrió en junio de 2024: cuando Ivana presentó su propia asociación civil, Luz María se habría quejado con un periodista de que lo hacía “sin su permiso”. ¡Cuando aún no había tomado protesta! Un año después, en mayo de 2025, la acusó en público de “usurpar funciones” solo por estacionarse donde el personal de seguridad del Congreso le indicó, y la mandó sacar en plena sesión del Congreso, a la que Ivana había sido invitada por Tere Campos al Primer Parlamento LGBT. En redes hubo comentarios que pedían cárcel para una joven con discapacidad múltiple.
La politóloga Astrid Iturriaga trabajó como asesora en la campaña de Luz María Castillo. Cuando Ivana hizo pública su denuncia, Iturriaga escribió en redes que había sido testigo del trato hacia ella y entregó a la familia de Ivana capturas de chats en los que Luz María habla de su suplente. En esos mensajes se refiere a Ivana con términos despectivos por su discapacidad. Ahí aparece la frase “había que utilizarla”. Chiapas En La Mira tiene en su poder las capturas originales.
Horas después, Iturriaga denunció haber recibido una llamada amenazante con voz distorsionada. Borró sus publicaciones y dejó un mensaje en el que responsabiliza al equipo de la diputada Luz María Castillo de cualquier cosa que le ocurra. Por su parte, la familia de Ivana también responsabiliza a la diputada Luz María Castillo de cualquier agresión que puedan sufrir Ivana, su familia o quienes las han apoyado.
Cada hecho, visto por separado, podría pasar por un roce político. Juntos muestran otra cosa: aislar a Ivana, callarla, quedarse con su trabajo, usar su imagen solo cuando conviene y castigar a quien la defienda. No es un desacuerdo entre compañeras. Es un patrón de abuso de poder, de violencia, discriminación y exclusión: quien tiene la curul decide hasta dónde puede llegar quien no la tiene.
Y eso es lo que más pesa. Luz María Castillo sabe lo que se siente que te digan que “no hay lugar para ti”; lo ha contado muchas veces en tribuna. Según lo que denuncia Ivana, terminó haciéndole lo mismo que le hicieron a ella. Llegar al poder no la volvió más justa: solo la puso del otro lado.
Esto también es un asunto de derechos humanos. La acción afirmativa que llevó a Luz María al Congreso no es un premio personal: existe para que las personas con discapacidad tengan voz en las decisiones públicas. Ivana es parte de esa voz. Fue electa en la misma fórmula y tiene derechos político-electorales propios. Si se le impide participar, se le humilla o se le usa, pierde todo el sector que esa curul debería representar.
¿Y el Congreso? El 29 de junio de 2026, las y los diputados publicaron un boletín para solidarizarse con Luz María Castillo frente a “manifestaciones de odio y discriminación”, respecto a su desarrollo como diputada. Sobre la violencia hacia Ivana, ni una palabra. Según la propia Ivana, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Mario Guillén Guillén, conocía la situación.
Luz María Castillo respondió el 3 de julio de 2026. Rechazó las acusaciones, explicó que una suplente solo entra al cargo si la propietaria se va y advirtió que podría tomar acciones legales. Después, en un informe entregado a la CEDH el 28 de agosto, insinuó que su suplente podría incurrir en usurpación de funciones. Pero no habló del 9 de enero, ni del celular, ni de las iniciativas, ni de los chats, ni de haber corrido a su suplente de la casa del pueblo.
Tiene razón en que la suplente no ocupa la curul mientras ella esté. Ese no es el punto. Lo que se señala es que ser propietaria no da derecho a pasar por encima de la dignidad de otra persona.
¿DE QUÉ SIRVE QUE UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD LLEGUE AL PODER, SI LO USA PARA HACERLE A OTRA LO QUE ANTES LE HICIERON A ELLA?
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