EL QUESILLO QUE APADRINA GUILLÉN: UN RÉCORD PARA TAPAR LO QUE NO SE HA ACLARADO
Pijijiapan, Chiapas | 27 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira
Este 29 de agosto, Pijijiapan volverá a intentar lo que ya logró en 2023 y perdió meses después frente a Oaxaca: el Récord Guinness del quesillo más grande del mundo. La meta ahora es de 1,500 kilos, el doble de los 636.2 que hoy ostenta el municipio oaxaqueño. El gobierno de Carlos Alberto Albores Lima lo vende como identidad, turismo y derrama económica para los productores. Nadie discute que el quesillo merece reflectores. El problema es todo lo demás que rodea al evento, y quién más se beneficia de la foto.
El secretario de Turismo, Segundo Guillén Gordillo, ha sido pieza clave en la promoción de esta segunda hazaña, con una inversión que él mismo reconoció que supera los 30 millones de pesos. No es un dato menor viniendo de él: Guillén llegó a Sectur en enero de este año para relevar a María Eugenia Culebro Pérez, destituida tras el escándalo de FITUR Madrid, donde además de las fiestas con mariachi a cargo del erario, se cuestionó el uso de una influencer yucateca como imagen de la promoción turística de Chiapas. Guillén asumió el cargo con el encargo público de «limpiar» esa imagen. Y ahora encabeza, con recursos multimillonarios, un evento en un municipio cuyo alcalde no puede explicar casi 58 millones de pesos.
Porque mientras se afinan los detalles de la hazaña quesera, la Auditoría Superior del Estado ya documentó, en el Informe Individual ASE/OAC/193/2025-R, 46.5 millones de pesos de origen federal sin aclarar y 11.1 millones en recursos estatales, a cargo de la administración de Albores Lima. Ahí entran 551 mil pesos por «gestión de evento» para la propia toma de protesta del alcalde, sin facturas ni contratos que lo respalden; 2.6 millones en espectáculos y shows artísticos; y 1.1 millones en apoyos sociales sin evidencia de haber llegado a nadie. Y no es la primera vez: en la Cuenta Pública 2024 ya se habían detectado casi 1.9 millones de pesos faltantes de un supuesto albergue que, según los auditores, nunca operó.
¿A quién le conviene más este récord: a los productores de quesillo, que ya cargan con la publicidad del municipio sin ver resuelto lo de fondo, o a un secretario de Turismo que necesita una historia de éxito después del papelón de Madrid, y a un alcalde que necesita una foto bonita mientras la ASE lo tiene en la mira? Los productores no tienen la culpa de nada de esto, y merecen que su trabajo no sirva de cortina para lo que ninguno de los dos ha aclarado.
¿VALEN MÁS 30 MILLONES EN PROMOCIÓN Y UN RÉCORD GUINNESS QUE LOS 58 MILLONES SIN COMPROBAR, SECRETARIO GUILLÉN Y ALCALDE ALBORES LIMA?
