ÓSCAR APARICIO SE COLGÓ OTRA MEDALLA: LA SECRETARÍA DE MARINA RESCATÓ Y ÉL PRESUMIÓ EL RESULTADO
UNOS RESCATAN; OTROS CORREN A COLGARSE LA MEDALLA
COLUMNA | CHIAPAS EN LA MIRA
Chiapas | 20 de agosto de 2026
@ChiapasEnLaMira
Daniel Guerrero Martínez y José Luis Pórtelas estuvieron cinco días a la deriva en el océano Pacífico.
Sobrevivieron sobre una hielera y unos bidones, sin alimentos ni agua, soportando el sol, la deshidratación y la incertidumbre de no saber si regresarían con sus familias.
La historia terminó bien porque fueron encontrados con vida.
Y aquí conviene separar dos cosas que en la comunicación política suelen mezclarse con demasiada facilidad:
quién participó en la búsqueda y quién realizó el rescate.
La operación que finalmente localizó y sacó del mar a los pescadores fue realizada por la Secretaría de Marina, a través de la Armada de México y la Vigésima Segunda Zona Naval de Puerto Chiapas.
La institución federal desplegó unidades de superficie y aéreas; los pescadores fueron localizados aproximadamente a 130 millas náuticas de la costa, unos 240 kilómetros mar adentro, y posteriormente trasladados a Puerto Chiapas. (La Jornada)
Eso es un hecho.
También es cierto que antes del rescate participaron instancias estatales y municipales en las labores de búsqueda. Protección Civil de Chiapas había desplegado una aeronave y embarcaciones desde días antes, aunque hasta el 18 de agosto reportaba que todavía no tenía resultados positivos. (Meganoticias)
Entonces apareció la publicación del secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Alberto Aparicio Avendaño.
“¡LOCALIZADOS CON VIDA!”, escribió.
Y enseguida vino el lenguaje de siempre:
“suma de capacidades”, “visión de nuestro gobernador Eduardo Ramírez Aguilar”, “gobierno cercano”, “instituciones que trabajan unidas”.
Nada extraño si se tratara únicamente de informar.
El problema comienza cuando un rescate realizado materialmente por otra institución termina convertido en escaparate político local.
Porque la fotografía completa es bastante sencilla.
La Secretaría de Marina encontró a los pescadores.
La Secretaría de Marina llegó hasta ellos.
La Secretaría de Marina los sacó del océano.
La Secretaría de Marina los trasladó a tierra.
Los propios reportes sobre el operativo atribuyen el rescate a la Armada de México. (RADIO FÓRMULA)
Por supuesto que puede reconocerse la coordinación de otras autoridades.
Lo cuestionable es otra cosa: esa urgencia política por aparecer en la historia, colocar al gobernador en el centro del relato y transformar un rescate en una pieza de posicionamiento gubernamental.
LA POLÍTICA DEL “NOSOTROS TAMBIÉN”
En Chiapas parece haberse perfeccionado una práctica.
Cuando ocurre algo bueno, inmediatamente aparecen funcionarios explicando que fue resultado de “la visión” del gobierno estatal.
Cuando el resultado es adverso, entonces aparecen las competencias, las jurisdicciones, los procesos en curso y las investigaciones.
Para el éxito hay muchos padres.
Para el fracaso, siempre falta determinar responsabilidades.
El caso de los pescadores sirve precisamente para observar esa deformación de la comunicación pública.
No tendría nada de malo que Óscar Aparicio dijera:
“La Secretaría de Marina localizó y rescató a los pescadores; reconocemos su trabajo y la coordinación de quienes participaron en la búsqueda”.
Eso sería institucionalmente correcto.
Pero cuando el mensaje necesita agregar que aquello demuestra “la visión de nuestro gobernador”, el rescate deja de ser solamente una buena noticia y comienza a convertirse en propaganda.
Y ahí es donde surge la pregunta:
¿realmente todo tiene que terminar convertido en promoción política?
LOS QUE ESTUVIERON EN EL MAR NO NECESITABAN PROPAGANDA
Daniel y José Luis no necesitaban un discurso.
Necesitaban que alguien los encontrara.
Durante cinco días estuvieron flotando sobre una hielera, sin poder comer ni beber agua. Uno de ellos relató que llegó a pensar que nunca volvería a ver a su familia. Cuando una aeronave pasó cerca, comenzaron a ondear un costal para hacerse visibles. Así fueron detectados. (Versiones)
Eso es lo verdaderamente extraordinario.
Su resistencia.
La búsqueda.
El momento en que fueron encontrados.
La capacidad operativa de quienes llegaron hasta ellos.
Y finalmente el abrazo con sus familias.
Nada de eso necesita que un funcionario se coloque delante de la historia.
RECONOCER NO ES APROPIARSE
Aquí no se trata de negar que autoridades estatales participaron en la búsqueda.
Participaron.
Eso está documentado.
Pero participar en una operación conjunta no significa que todas las instituciones puedan adjudicarse indistintamente cada resultado.
La precisión también es una forma de rendición de cuentas.
Si Protección Civil buscó, hay que decirlo.
Si pescadores de la región participaron, hay que reconocerlo.
Si otras corporaciones colaboraron, también.
Y si la Secretaría de Marina ejecutó el rescate, el mérito operativo del rescate corresponde a la Secretaría de Marina.
Así de sencillo.
Lo demás pertenece al terreno de la comunicación política.
Y en Chiapas parece que hasta para una historia de supervivencia hay quien encuentra la manera de meter una frase sobre “la visión del gobernador”.
Dos hombres sobrevivieron cinco días en medio del Pacífico.
La Secretaría de Marina los encontró y los regresó con vida.
Eso ya era una enorme noticia.
¿Era realmente necesario convertir también ese rescate en propaganda política?
