EL NEPOTISMO QUE DISTINGUE A LA 4T: LA UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE LA SELVAT
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas 31 de marzo 2024@ChiapasEnLaMira.comEl reciente nombramiento de Manuel Alejandro Solís Gordillo como director de la Universidad Tecnológica de la Selva, campus La Trinitaria, ha puesto de manifiesto la triste realidad de la política educativa en Chiapas: el nepotismo en su máxima expresión. Con razón a los legisladores les urgía mandar hasta el año 2030, la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum; MORENA y sus aliados son una fuente inagotable de corrupción.Lo que debería ser un espacio de formación, crecimiento y desarrollo profesional se ha convertido en un botín político para quienes poseen los apellidos correctos. El nombramiento de Manuel Alejandro Solís, no solo desprecia los valores del mérito académico, la meritocracia y la experiencia, también pone en evidencia las carencias y deficiencias del sistema educativo en el estado que no tiene respuestas hacia este tipo de absurdos.Manuel Alejandro, un joven recién egresado del Tecnológico de Comitán, fue designado para un cargo de enorme responsabilidad sin contar con un historial académico relevante, sin tener en su currículum vitae experiencia en gestión educativa ni en docencia. ¿Su único mérito? Ser hijo de Denis Solís Alvarado, el flamante presidente municipal de La Trinitaria. Este tipo de decisiones no solo empobrecen a la educación superior, sino que demuestran cómo los procesos académicos son manejados bajo intereses políticos y no bajo exigencias de calidad.Los académicos con años de trayectoria, los docentes con maestrías y doctorados, aquellos que han dedicado su vida al estudio y la investigación, quedan relegados a un segundo plano e incluso al desempleo. Paradójicamente, jóvenes juniors sin preparación alguna llegan a ocupar los puestos clave, gracias a la influencia de sus padres, familiares o conocidos dentro de los círculos de poder. Esta es una clara muestra de cómo la educación en Chiapas se ve comprometida por el clientelismo político, por el pago de favores. La Universidad Tecnológica de la Selva se convierte, de esta manera, en una agencia de colocaciones donde los puestos se asignan no por méritos académicos, sino por intereses. Esa universidad fue creada con otros propósitos y obedece a demandas sociales que, obviamente, ya fueron mandadas al olvido. El junior y su padre deben estar festejando esos privilegios pero es tiempo de que el gobierno voltee a ver esos absurdos que afectan la vida académica de estudiantes, académicos y administrativos.Este nepotismo no solo afecta a los académicos, sino también a los estudiantes, quienes se ven condenados a recibir una educación mediocre de una institución que pone en primer lugar los intereses políticos, no el desarrollo académico ni profesional. La universidad pierde su función de ser un semillero de conocimiento y se convierte en un trampolín para aquellos que buscan subir peldaños en la política local. Tarde o temprano veremos a ese joven como alcalde o diputado local; aspirante a una candidatura, así funcionan las oligarquías.El gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar, con su eslogan «Cero Corrupción» y su promesa de un «Humanismo que Transforma», debería ser el primero en velar por la transparencia y la justicia en todos los ámbitos, especialmente en el educativo. Es urgente que el gobernador se pronuncie y exija que las designaciones en instituciones educativas sean hechas por mérito académico y no por vínculos familiares o políticos. Los maestros y académicos de la Universidad Tecnológica de la Selva piden a gritos una junta académica que convoque a un proceso de selección transparente y justo, donde se privilegie la experiencia y los grados académicos sobre las recomendaciones y el clientelismo. ¿Cómo es posible que, en pleno siglo XXI, sigamos permitiendo que el nepotismo sea una práctica tan común en nuestras instituciones educativas?#ChiapasEnLaMiraNoticias #ChiapasEnLaMira #CeroCorrupción #HumanismoQueTransforma #EducaciónDeCalidad #NepotismoEnChiapas
